Muy bien, me puse las piles y logra avanzar un tantito asi que ahi les va lo que llevo hasta ahora como un regalito por mi atraso. Porfis perdonenme.
Capítulo 13
- Dimitri, ¿Me harías el favor dejar de mirarme como si fuese una rata? _Pidió Stanislav a medida que se abrían paso por el intrincado camino de árboles hacia el exterior del bosque. El hecho de que su jefe llevara casi media hora observándole con hostilidad era suficiente para querer salir corriendo.
Dimitri desvió la mirada hacia otro lado. Ya no quería seguir mirándole. Una rata sería más agradable de observar que a Stanislav. Tenía un profundo resentimiento hacia su acompañante por ser un lengua larga y hablar de más. Posiblemente si estuviese alterado, sería capaz de asesinarlo, pero por respeto a Skyler no lo iba a hacer, al menos mientras su alma estuviese a centímetros de conocer el infierno y a Lucifer en persona.
-¿Estas disgustado conmigo? _preguntó el hombre
Dimitri le observó de soslayo con sus fríos ojos azules.
- Pues si y mucho_respondió secamente.
-¿Qué tanto?
- Bueno eso depende_contesto Dimitri
-¿De que?
- De cuanto entiendas tú por mucho.
- Maldición_escupió Stanislav e instintivamente se llevó una mano a la garganta_¿y porque?
-¿Y porque que? _Preguntó Dimitri con la vista ahora fija hacia el frente.
-¿Por qué estas tan molesto conmigo?. Ni que hubiese matado a uno de tus lobos.
Dimitri se detuvo en seco en medio del salvaje bosque al igual que su acompañante. Este último comenzó a experimentar pronto la extraña sensación de pánico y miedo mezclados al darse de cuenta de que ambos se encontraban completamente solos.
Los ojos de Dimitri le encontraron y a la vez le atravesaron
- Por ser un humano que no puede mantener la boca cerrada en asuntos que no le conciernen_declaró con voz autoritaria sin perder el contacto visual con Stanislav.
Este se estremeció ante el sonido de su voz.
- Lo dices por tú compañera_no hizo una pregunta porque estaba seguro de que eso era_¿Fue mentira acaso todo lo que le dije? _preguntó de manera suspicaz
Dimitri se encogió de hombros. Estúpido mortal astuto. Claro que no había sido mentira todo lo que le había dicho a Skyler sobre él. Negarlo sería un crimen, el peor de todos, sin embargo, Stanislav no era precisamente la persona que le importaba que conociera la verdad y ciertamente no necesitaba saberlo tampoco.
Este humano frente a él deseaba hacerle entrar en un juego para que terminara admitiendo la verdad, pero Dimitri era lo suficientemente astuto para no caer en trampas infantiles como ésa.
- Eso no te concierne y si vuelves a mencionar una sola palabra más sobre el asunto te despellejaré vivo no sin antes arrancarte uno a uno los miembros de tu cuerpo_advirtió él con toda naturalidad_ Y créeme que tengo experiencia en eso.
Stanislav tragó saliva.
- Bueno, mejor me callo.
Dimitri le sonrió maliciosamente
- Sabia decisión.
Skyler mientras tanto se encontraba sentada en el sofá con ambas manos juntas, como si estuviese rezando. No había podido quedarse tranquila desde que su compañero se marchó. Se sentía más que nerviosa, aterrada sería lo más acertado. Tenía un muy mal presentimiento de todo esto. Dimitri no debería haber salido sin llevársela a ella antes. Temía el que no pudiese controlar sus instintos asesinos si se encontraba con un vampiro, por mucho que él le había asegurado que lo haría por ella.
Era estúpido. Ella no tendría estos ataques de nervios si el alma de Dimitri estuviese a salvo. Se sentía tan miserable, tan inútil y todo por su maldito trauma. Si algo le ocurría a su compañero no se lo perdonaría jamás, pero mientras no la reclamara, Dimitri siempre estaría en riesgo de perder su alma si daba un movimiento en falso.
Las lágrimas comenzaron a caer de los ojos de Skyler sin que pudiese evitarlo y un revoltijo se formó en su estomago al mismo tiempo q una presión ejercía violentamente la fuerza sobre su pequeño corazón. No lo podía soportar mas, tenía que hacer algo, lo que fuese para ayudarle.
Cerró los ojos unos instantes. Pensó en él, en la terrible lucha que habia tenido que llevar durante tanto tiempo, lejos de ella, sin esperanza, resistiendo día y noche, atormentado por un demonio maldito que eligió hospedarse cómodamente en su interior. Que injusticia. Que estúpida y cruel es la vida. Entonces sucedió. En su interior, el rugido de un dragón se alzó desde las cenizas de lo poco que quedaba de ella, poderoso, fuerte. Su mano cayó instintivamente en el tatuaje situado a un lado de su abdomen.
Eso era. Con ése simple dragón marcado en su piel mantendría alerta a Dimitri de posibles vampiros cerca, alejándole del infierno y del diablo en persona.
Estaba decidido. Ella no se quedaría un minuto más en aquella casa sabiendo que su compañero se arriesgaba afuera a un castigo peor que la muerte.
Skyler cerró su mente a Dimitri para que éste no supiera nada de lo que intentaría hacer en esos instantes y no se atreviera a detenerle.
Rápidamente subió a su habitación, se cambió el vestido por unos vaqueros, una polera cómoda de color fucsia y una chaqueta abrigadora sabiendo el frío que debía estar haciendo en el exterior. El pequeño cachorro reposaba inmerso en el mundo de los sueños sobre las mantas que cubrían el colchón.
Skyler se inclinó y cariñosamente le dejó un beso en lo alto de su peluda cabezita antes de retirarse de la habitación y de la mansión.
Dimitri posiblemente le mataría si descubría que ella no estaba, pero era un riesgo que estaba dispuesta a tomar por su compañero, la única persona que le importaba ahora que Gabriel, Francesca y Támara no estaban junto a ella, el único que era capaz de entenderle. Ahora sabía y podía decir con sinceridad que no habría nadie más para ella aparte de Dimitri, nunca iba a sentirse completa sin él a su lado, no sería capaz de besar ni acariciar a ningún otro hombre además de él. Era...........su otra mitad.
Skyler caminó con paso decidido, cruzando el jardín, esquivando cualquier obstáculo en el camino por muy pequeño que éste fuera aunque era de noche hasta llegar al portón.
Apoyó ambas manos en él y empujando con fuerza logró abrirlo de par en par. Frente a ella se abrió un oscuro camino parecido a un túnel de arboles, posiblemente era uno de los muchos intrincados atajos creados por su compañero para que solo algunos descubrieran el camino a su guarida.
Skyler hechó un último visto a la casa antes de comenzar a moverse en dirección al túnel sabiendo que lo que hacia bien podría costarle muy caro, pero eso es en lo que menos pensaba mientras atravesaba el intrincado túnel de arbustos y árboles sin rumbo fijo, solo tenía que tocar la mente de Dimitri para poder seguirle el rastro y llegar a dónde él se encontraba.
Dimitri dejó escapar el aire lentamente de sus pulmones ante lo que captaban sus ojos en esos instantes. Era tal y como en las fotografías de Stanislav, pero mil veces peor de lo que se había imaginado. Sus adorados lobos completamente descuartizados, destripados, casi como si fuesen a ser devorados por un caníbal y tratados peor que a un insecto y él les había fallado, después de que había jurado protegerlos desde que ellos le brindaron su ayuda hacía siglos atrás, pero eso no iba a quedarse así, oh claro que no.
El hombre de los cárpatos trató de ignorar tal acto de crueldad que lograba repugnarle para poder examinar los daños mas de cerca. La masacre había sido perpetrada de la misma manera que días atrás con aquel otro lobo en medio del bosque. Stanislav tenía razón, eso había sido obra de vampiros, podía detectar el mal y la peste en el aire alrededor del área que solo un grupo de condenados inútiles podrían dejar como prueba de su acto cobarde.
Stanislav suspiró.
- Nunca creí que pasaría esto, Dimitri. Jamás había pasado antes. Nos burlaron como unos tontos. Lo lamento mucho_se disculpó él sinceramente.
Dimitri suspiró y se encogió de hombros.
- No es culpa de ninguno de vosotros, sino mía por no prestar la suficiente atención a éste lugar durante mucho tiempo_se levantó, irguiéndose en toda su estatura_No hay porque pedir disculpas por nada.
Stanislav asintió ligeramente con la cabeza y acto seguido se agachó frente al animal muerto. Sabía que Dimitri estaba furioso y le sobraban motivos para ello, pero aún así lograba guardar tal control de lo que sentía que era verdaderamente increíble. Dimitri no fue, no es y no sería nunca la persona ideal con quien compartir pero aun así, le guardaba un profundo respeto, gratitud y admiración que solo un amigo es capaz de despertar. Un gran amigo en realidad.
Dimitri captó cada uno de los pensamientos de Stanislav y no pudo evitar sonreír. Aquel humano debía estar loco como para tenerle admiración a un asesino despiadado como él. Jamás lograría entenderle aunque lo intentara.
Su mirada escrutó entonces los alrededores al mismo tiempo que recordaba que no podía administrar justicia por mucho que lo desease. Su alma no estaba a salvo y lo peor es que el hilo que le sostenía al mundo era muy fino, tanto como un cabello. No. No podía hacerlo por Skyler. No podría vivir tranquilo sabiendo que faltó a una promesa y no a cualquiera sino a una con su compañera.
El hombre de los cárpatos se cubrió el rostro con ambas manos sintiéndose de pronto muy viejo. Estaba en medio de un laberinto sin salida a la espera de ser atacado, completamente vulnerable al no ser capaz de defenderse y no precisamente porque no pudiera.
A lo lejos un lobo aulló y uno más le siguió a la distancia. Dimitri alzó la cabeza para concentrar sus sentidos en lo que trataban de decirle, pero él se dio cuenta antes de que pudiesen explicarle bien lo que pasaba: Skyler se había ido.
Dimitri maldijo por lo bajo en todos los idiomas conocidos para él. Aquello era increíble; como si ya no tuviera los suficientes problemas con que lidiar. Dios definitivamente debía odiarle.
Con voz autoritaria, Dimitri le dejó una orden clara a Stanislav de que se llevara todos los cuerpos sin vida de los lobos y los ocultara en un lugar seguro hasta su regreso antes de hecharse a la carrera, cambiando de forma cuándo ya estuvo alejado para ir en busca de su compañera.
Skyler era una tonta. Nunca debió salir. Era demasiado inconsciente del peligro que rondaba por los bosques. Si aquellos deserebrados con retraso mental sabían sobre sus santuarios bien podrían ir por ella si lograban enterarse que estaba sumamente vinculada con él. Podrían usarla para jugarle sucio y eso no podía permitirlo.
Rápidamente se pudo a trabajar y la buscó a través de su vínculo mental hasta allarla. Ella le había cerrado el acceso, pero la fuerza de él superaba con creces a la suya y por mucho que lo intentara no podría vencerle. Como si de un dominó se tratase, Dimitri deshizo el bloqueo mientras seguía su camino sin detenerse con un brillo asesino y furioso en sus ahora helados ojos azules. ¡Detente en éste instante!
Skyler se sobresaltó al oír su voz en la cabeza. ¿Cómo se había enterado tan rápido que no estaba?. Eso no importaba, lo que si importaba es que su compañero parecía furioso y con obediencia, como si Dimitri estuviese a su lado se detuvo en medio del bosque en una parte que carecía de árboles en el centro dónde estaba parada pero que se apañaban alrededor. Será mejor que no des un paso más jovencita. Tienes mucho por lo que responder, Skyler Rose.
Skyler tragó saliva nerviosa. Dimitri iba a matarla, eso era seguro por el tono de voz con el que se lo dijo. Ay por Dios Dimitri, ya suenas como Gabriel.
¡Nada de eso!. No te muevas desde dónde estas, estaré contigo muy pronto y cuándo lo haga espero explicaciones.La adolescente se cruzó de brazos. Solo quería ayudarle nada más, pero él no le daba siquiera una oportunidad de intentarlo. La trataba igual q a una muñeca de porcelana que se va a romper con solo un roce. Los hombres de los cárpatos debían aprender de una vez por todas que estaban en el siglo veintiuno y que las mujeres no son iguales a siglos atrás en dónde no hacían nada mas que las labores domesticas.
Sin ganas, Skyler se sentó sobre una roca cerca de un gran pino a esperar simplemente a que llegara su compañero para que éste le regañara durante una hora como mínimo por haber salido.
Muy bien eso por el momento y si Dios quiere la pagina se me abre mañana tendran el resto. A primera hora me pongo a trabajar. Besos emot024 emot024 emot024 emot024