:emot002: :emot002: Así parece
La mano de él enmarcó un lado de su cara, su pulgar acarició la suave piel, absorbiendo su perfección antes de encontrar un lugar de descanso sobre el frenético pulso de su cuello.
El corazón de ** casi se detuvo. Sus palabras salieron estranguladas.
- No puedes tocarme así.
El pulgar de él se movió hacia adelante y atrás en un ritmo hipnótico sobre su pulso.
- No puedo hacer más que tocarte, **. Soy, después de todo, un hombre de los Cárpatos. Tú no puedes verte, vistiendo ese vestido, con el cabello arremolinándose alrededor de ti. Eres tan hermosa, duele mirarte.
- **, por favor no me digas esas cosas. - Susurró contra la palma de la mano de él.
- Es sólo la verdad, cara, no tienes nada que temer. Ven conmigo.