Él le sonrió. Gentilmente. Tiernamente.- ****. - Su nombre fue un dolor suave en medio de la oscuridad de la noche. - He esperado cerca de dos mil años por ti. Solo por ti. Sin esperanza, sin color o emoción. No puedo volver a un mundo vacío. Estás aquí delante de mí y este es nuestro momento. No permitiré que esto se me deslice entre los dedos. No puedes concebir al monstruo en el que puedo convertirme sin ti. Lo sientes agazapado, observando, esperando incluso, pero no comprendes su potencial.