Ella sonrió, su mano se enredó entre el largo pelo negro de él.
—Adoro tu pelo justo como está. No te saldrán canas por mi culpa. ¿Quién de nosotros fue el tonto que salió a luchar con el malvado dragón? —¿Qué fue eso de todos modos? Tenía demasiados problemas para utilizar su voz, así que se deslizó hacia la intimidad de la fusión de mentes. ¿Creíste necesitar una aventura? ¿El caballero blanco desafiando al fuego con un cubo de agua?
Él rió suavemente mientras se estiraba junto a ella y una vez más la abrazaba acercándola a él.
Confundes tus historias. Las yemas de sus dedos se deslizaron sobre la amada cara, trazando cada delicado hueso, cada curva clásica.
Esto es tan hermoso. Los ojos de **** estaban cerrados y su voz era adormecidamente satisfecha. Sabía que sería así. Solía soñar con explorar nuevos mundos. Quería nadar en el océano y ver los arrecifes de coral. Sus dedos acariciaron el pelo de él. Me has dado tanto en tan poco tiempo, ****. Gracias. He volado por el cielo como un pájaro. Fui capaz de ir bajo tierra y ver cristales y gemas.