Thorment no quitaba el ojo de la mujer que intentaba un tiro, sus cabellos castaños, tenían un dejo dorados bajo la luz amortiguada de la lámpara, la cual agregaba también un tono aperlado a su piel, vestida con una ligera blusa sin mangas abotonada al frente y falda a media pierna, era la imagen de la concentración
Abraxas se ladeó sobre la mesa de billar, las piernas ligeramente separadas, el taco firmemente colocado entre sus dedos, intentando golpear una bola para que llegara a la otra esquina sin esperanzas reales de que entrara a la buchaca.
Tras ella, con un Corona en la mano y expresión de deseo, la observó reclinarse contra la mesa, su dulce y firme trasero destacándose, su falda se elevó, no tanto para ser obsceno pero lo suficiente para resultar interesante.
La mansión de la hermandad estaba vacía por lo que la sala de Billar era solo para ellos, las vacaciones estaban resultando ser una bendición para Thor en mas de un sentido, solo tenía que hacer lo que realmente quería.
Hasta ahora eso se limitaba a manejar su GTO con Abrax, hacer el amor como locos, dar largos paseos en la Harley con Abrax, hacer el amor como locos, tumbarse a mirar al cielo, con Abrax, hacer el amor como locos.
Quizás algunos pudieran pensar que era un tanto repetitivo pero para Thor era simplemente perfecto.
Ahora podía añadir, jugar billar con Arax y mas tarde…
¿Por que esperar?
Mientras escuchaba las bolas chocar entre ellas, sus ojos se fijaron en su diminuta cintura, su miembro se estiró, tal vez para poder verla.
Ella se movió buscando otro ángulo para golpear, sus ojos fijos en la posición de las bolas sobre el paño verde de la mesa.
−Lo has hecho − preguntó colocándose tras ella
Abrax se río a carcajadas, enderezándose y apoyándose sobre el pecho te Thor.
−mas o menos como diez veces el día de hoy− respondió −muchas gracias− agregó coqueta.
Thorment le mostró una sonrisa de masculina arrogancia −Eso lo se− se inclinó para ayudarla a lanzar el siguiente golpe y siguió hablando −la noche e la gala− , una mano del macho, se cerró sobre la que sostenía el taco, la otra sobre la que guiaban, sus cuerpos en contactó. −vi como observabas a los gemelos−
Abrax se inclinó exagerando el movimiento, entrando en contacto al frotarse con la parte de Thor que requería su atención −fue divertido− respondió.
−alguna vez has hecho algo así−
−¿Así como?-
−como lo que ellos hacían−
−¿desvestirme para alguien?- Abrax permaneció en silencio un largo minuto, reparando en la tensión del macho − no nunca − lo sintió relajarse, el taco se deslizó y golpeó la bola que fue a estrellarse contra otras dos sin resultados.
Cuando se levantó para seguir con otra, Thor le sujetó las caderas un minuto −apuesto a que te verías muy sexy − murmuró.
−sigue apostando guerrero− se dio la vuelta para enfrentarlo.
−miedosa− Thor colocó ambas manos sobre el borde de la mesa encerrándola.
−no lo soy−
−demuestramelo− la voz del macho contenía reto y deseo, sus ojos azul marino relucían como dos topacios. Se inclinó ligeramente sobre ella hasta que sus labios de tocaron − Hazlo para mi−
Abrax lo miró, ¿hacerlo para él?, colocó la palma sobre el centro de su pecho y dio un ligero empujón, fue como intentar que un refrigerador se moviera.
−Lo hare−
Thormeth le dedicó una lenta sonrisa.
−pero con una condición− puso la otra mano y deslizó ambas con movimientos insinuantes sobre la camisa del macho. −sera como en la gala −dijo con un guiñó travieso −puedes ver pero no tocar− ahora fue su turno para reír al ver la confusión en los ojos del macho.- Oh vamos Thor no me digas que no puedes mirarme sin ponerme las manos encima−
La sonrisa de Thor se ensancho −Mujer soy un guerrero, puedo hacer cualquier cosa−
−Demuestralo− abraxas repitio sus palabras−
−que me daras si lo hago−
Con el corazón desbocado, Abrax, se paro de puntas para besarlo, aun así tuvo que darle un leve jalón para que bajara la cabeza −lo que quieras−
La sonrisa de Thorment le erizó la piel.
−te lo recordare−
−¿y si no lo logras?-
−el rostro de Thor fue elocuente, pero aun así respondió con la misma mueca de cazador −lo que quieras−
Sin otra palabra, fue hasta el equipo de sonido, barajó varios CD hasta que encontrar uno, lo introdujo en el equipo de sonido, cuando giró, había una promesa en su rostro. Algo crudo y salvaje vibraba contenido dentro de él.
Las suaves notas del Jazz se esparcieron por la habitación. Con el corazón a punto de salírsele, Abrax trago saliva. El calor se agitó en su cuerpo. −sera mejor que te pongas cómodo −