Capitulo seis
El paraíso existía. Era absolutamente cierto.
Existía y se encontraba sobre el cuerpo de Phury.
Lo, suspiró satisfecha, sumida en una deliciosa duermevela postcoital, recostada sobre su pecho y semisumergida en agua tibia y perfumada de una enorme bañera romana, todo lo que hubiera querido alguna vez se encontraba exactamente ahí.
Phury nunca había tenido vacaciones, ni siquiera tenía la menor idea de que se suponía que eran vacaciones, pero no era lento para aprender.
Las vacaciones eran placenteras, pero las vacaciones con Lo eran el paraíso.
Vacaciones y una mierda pensó Revh. Las vacaciones eran para la hermandad, no para los que tenían un negocio que atender.
Aun que la noche de la fiesta había estado muy bien, mucho mas que bien, no podía decir lo mismo de la idea de tener vacaciones.
La noche anterior tuvo que buscar quien supliera a la sustituta de la barra y con los hermanos desperdigados por ahí, ni siquiera podía contar con ellos.
Si, la hermandad estaba pasándola bien y se dejaban caer por ahí, pero o estaba muy bien acompañados, o como V, que usualmente serio, ahora su mal humor se acercaba a niveles peligrosos, cada vez que entraba al lugar se la pasaba revisando la pista de baile con los ojos inusualmente brillantes.
Y Wrath, que siempre llegaba con una guapa morena, incluso bailaba con ella si lo que hacían en la pista calificaba como baile, Revh tenía la sospecha que algo así podía ser catalogado como exposición indecente o danza de apareamiento, dependiendo si eras policía o admirador del Discovery channel.
El hermano Thorment se había pasado por ahí mas temprano con una muy guapa mujer, pero a Revh le pareció que ellos no deseban tanta gente alrededor y marcharon pegados como siameses.
Solo él continuaba en le negocio…sin…nadie…con…Quien se suponía que era la mujer de minifalda y botas a media pantorrilla.
Si Revh hubiera sido un cartoon, seguro sería un lobo de ojos saltones aullando, de hecho sentía que únicamente le faltaban las letras sobre la cabeza.
Madre mía. En su mente podía escuchar a Nelly Furtado, cantando Man Eater.
Sus ojos solo podían seguir el contoneo de sus caderas al caminar por el local, como si le hablara a él.
La parte de su cerebro que aun mantenía trabajando sus pulmones llegó en su auxilio.
Sonne, recordó, se llama Sonne.
Patty se movía al ritmo de la música, dejando que su cuerpo tomara el control.
No pensar.
No desear−si claro− como si eso fuera posible, simplemente cansarse hasta que se durmiera nada más tocar la cama,
Era eso o rendirse y buscar a Vishous.
Por el momento había logrado sofocar el deseo a base de sincronizar sus caderas al ritmo del tecno.
Really Cool llenaba sus oídos pero su mente estaba llena de las imágenes de V y cada una de ellas restallaba como un latigazo de lujuria.
Con los ojos cerrados para evitar contactos visuales no deseados y conciente a nivel elemental de lo que le rodeaba, no pudo evitar dar un respingo al sentir un par de enormes manos sobre la cintura, acariciando la curva de su espalda.
La alarma duro solo unos segundos, hasta sentir el familiar rose del cuero de la mano enguantada de V.
−Te tengo− gruñó.
−solo si puedes sujetarme − respondió Patty abriendo los ojos.
–No es bueno presuponer nada – V le dedico una sonrisa depredadora, era claro que podía ver sus pensamientos.
–Odio cuando haces eso –
–Mentirosa – aun con el ruido la voz del macho hacia eco dentro de ella. –Amas que pueda hacerlo– la mano enguantada se escurrió sobre la tela de la falda acariciándole la curva del trasero –que pueda saber lo que quieres. aun que no desees admitirlo para ti misma–.
A pesar de que el corazón le latía como si fuera a salírsele del pecho Patty levantó la mirada –Oh vamos V– enfrentó sus pálidos ojos. – por que no entiendes que pueda cambiar de opinión –
La mano sobre el trasero se crispó levemente, como una pequeña advertencia no verbal.
–si hubieras cambiado de opinión, créeme Patty que no estaría aquí– respondió arrastrando las palabras al tiempo que sus cuerpos se mecían juntos, sin nada que ver con la música.
Las manos de Vishous la prensaron acercándola a su fuerte cuerpo, aun cuando Patty era una mujer alta, tuvo que elevar el rostro para poder mirarlo a los ojos,
repentinamente su imagen desnuda sobre la cama de sabanas negras de V, con las piernas extendidas y los brazos sobre la cabeza, rodeados por sujeciones de cuero, la espalda arqueada, los pezones contraídos apuntando al cielo, destelló en su mente con la fuerza de una explosión.
Perdió el paso, el aliento se le atascó en la garganta y sus bragas se mojaron tanto que su crema se deslizo como seda liquida entre sus muslos.
–Dime otra vez que en realidad no te interesa– murmuró junto a su oreja antes de darle un largo y lento repaso de lengua en el cuello. –Dime que lo que estuvimos a punto de hacer la otra noche no era lo que deseabas – uno de los musculosos antebrazos de V le rodeó por completo la cintura –vamos Patty te reto –
Patty no se acobardó, mentir ahora era imposible, contraatacó, seducción contra seducción, frotó su cuerpo contra el de V acunando su erección contra la suave curva de su vientre.
–Te deseó, V, tu sabes cuanto, pero no puedo hacerlo así, por muy tentador que sea– jadeó al sentir un muslo de V entre sus piernas. –necesitó un poco mas que lo que estas dispuesto a dar–
–como podrías saber que estoy dispuesto a darte a ti –
V la besó, sin advertencia, sin esperar permiso, le abrió los labios a la fuerza usando la lengua como si fuera un ariete, recorrió cada parte de la boca femenina acariciando levemente el paladar, para morderle el labio inferior tirando de él con los dientes,
Sus brazos le rodeaban la cintura ciñéndola a su cuerpo para hacerle saber exactamente cuanto la deseaba.
Patty correspondió al beso, con otro repitiendo lo que V le hacía.
Lo escucho jadear, tensándose.
V rompió el beso, sus pulmones sonaban como un fuelle roto –Ultima advertencia, Patty, ven conmigo o el ZeroSun tendrá un nuevo espectáculo de pista, puedo tomarte aquí mismo y no me lo impediría ambos lo sabemos–
Patty asintió, no estaba segura de que sus cuerdas vocales sirviera para mucho.
La arrastro por los oscuros corredores, girando y moviéndose en la oscuridad pero en lugar de dirigirse a la salida Patty se encontró contra la pared del rellano de la escalera de acceso a la zona del Dj.
–No puedo soportar ni un minuto más – las palabras de Vishous sonaban distorsionadas por la tensión. Sus manos tiraban del cierre de sus pantalones de cuero liberando su duro y congestionado miembro, inmediatamente se introdujeron sin ceremonia bajo su falda para buscar la diminuta tanga de encaje, sus palmas endurecidas le raspaban la piel.
Vishous la colocó contra el muro, sus bocas se unieron nuevamente, buscándose, siguiéndose, Patty abrió las piernas sin ser conciente, empapada, sintiendo la dura erección deslizándose entre sus muslos, la sintió mojarse con su misma miel poniéndose resbaladiza.
Sus manos se colaron entre las solapas de la camisa tirando de ellas y destrozando los botones para alcanzar la piel.
Un mesero pasó a un metro de distancia pero ellos simplemente lo ignoraron.
–No lo mal entiendas Patty – V gruñó contra su boca – no hay vuelta atrás –
Con un veloz movimiento Vishous rompió la delicada seda de la tanga, dejando que esta se elevara hasta la cintura de la hembra. –no volveremos a jugar a las escondidas –
Le sujetó el trasero y la levantó dejándola un momento suspendida a la altura de sus ojos, con la punta de su enorme erección tocando la estrecha entrada, deslizándose un poco al tiempo que clavaba en ella sus diamantinos ojos como sellando una promesa –jamas– dijo y la dejó caer impetuosamente sobre su orgulloso miembro, penetrándola por completo.
Patty sintió como la abría, como entra en ella ayudado por la lubricación que se derramaba entre sus muslos, fue tan placentero como doloroso, el cuerpo de Patty lo aceptó tomándolo totalmente, sus largas piernas envolvieron las delgadas caderas del macho, al tiempo que Vishous embestía contra ella.
Su humedad lo envolvió, sus jugos fluyeron mojando los testículos de V, Patty quería gritar, gemir como si estuviera muriendo, quería que siguiera y siguiera montándola, aferrada a su cuello y repartiendo diminutos besos a lo largo de su cuello y la línea de la mandíbula deseba recordarlo siempre como estaba ahora, moviéndose en su interior, con las manos sujetas a su trasero, los músculos del cuellos endurecidos, una fina capa de sudor sobre su piel y el placer endureciendo sus facciones.
No era una vampiresa pero sus dientes se clavaron sobre la marca de la hermandad, para evitar que sus gritos los delataran pero mas importante para poner su marca en él como el lo hacía en ella.
Al penetrar la piel dorada su boca se inundo del sabor dulce de la sangre de Vishous y el orgasmo estalló en cada una de sus terminaciones nerviosas, su útero se contrajo, tan placenteramente que dolía. Su cuerpo se fragmentó dispersándose en miles de diminutas chispas de luz mientras V redoblaba sus bruscos empujones, hasta derramar su ardiente semilla en sus calientes entrañas y repetía una y otra vez −jamas−Hey chicas, los examenes no estuvieron mal, de hecho, nada mas llegar a la clínica me recibió el Dr. Manny. −Sip ese mismo −al principio me extrañó, digo el tipo es cirujano− pero enseguida entendí−
Resulta que el Doc, se entró de la gala, en realidad estaba algo enojado por no haber recibido invitación y mas aun por que estuvo chocando unas fotos que algunas suvieron a la red (benditos celulares) .
Me costó… algo de …labia convencerlo de que fue un error involuntario, pero al fin lo logre *suspiro*
Para no hacer largo el cuento le dije que podía caerse por el ZeroSun, así que si lo ven trátenlo con cariño, le hable muy bien de todas las chicas del foro de la hermandad de LLL, así que lo dejó en sus manos.
No se apuren por lo del voyerismo que recuerdo TODO lo que pasó.
Gracias por las muestras de cariño.