Sin prestar más atención a Lo, Lash se dedicó a disfrutar de la furia del macho, era una lastima que lo hubiera descubierto tan pronto, lamentaba la perdida de la oportunidad de tener a la hembra de Qhuinn pero cuando menos le quedaba el consuelo de saber que le hacía daño a él através de ella.
-Querido primo- Lash sonreía como si se hubiera sacado el gordo –No sabía que estabas cerca- Le dio un nuevo tirón al cabello de Will para hacerla gritar, pero ella se mantuvo tenazmente callada.
Qhuinn no supo como logró controlarse mientras miraba los dolidos ojos marrones de Willow y observó las huellas de los golpes, el reguero de sangre o la daga en su cuello, pero logró controlarse.
Tal vez se debía a que de algún modo supo que tenía la vida de su mujer en sus manos. Esta vez no le iba a fallar
-déjala ir- repitió con más calma, haciendo un esfuerzo logró retraer sus colmillos- tu problema es conmigo- pese a su aparente tranquilidad Phury no lo soltó
-Es cierto pero ¿No es esta una mejor forma de solucionarlo?- Lash apretó la daga y la retiro en un segundo, para recorrer con su afilada punta el cuello hacia abajo rumbo a al pecho de Willow.
Horrorizado Qhuinn observó como una delgada línea roja aparecía sobre la piel dejando escapar pequeñas gotas de sangre y no pudo contener un gruñido, Phury volvió a tensar los músculos para sujetarlo, especialmente cuando Lash enganchó el frente de la blusa halter y procedió a rasgarlo con el filo para exponer los senos de Will y enloquecer a Qhuinn.
Lash río y dijo-Recuerda querido primo que tengo un favor que devolverte –a la vez que hablaba la daga volvió a subir por el cuello y Lash realizó un leve movimiento que recordaba un corte.
-No- rugió Qhuinn fuera de control y Phury clavó los talones en el pavimento pero aun así el joven macho lo arrastró casi un metro antes de que lograra inmovilizarlo y eso solo a causa de los años de experiencia.
-hagamos un trato querido primo- Lash volvió a repetir la acción de cortar y el cabello de Qhuinn se erizó dejare ir a tu zorra, si tu tomas su lugar.
-hecho- Qhuinn no titubeó y miró a Willow un segundo antes de volver la vista a Lash.
-no puedo creerlo- rió el macho rubio –te expones por esta zorra, ¿que clase de triste fracasado eres?
-para ser un autentico hijo de p*t* hablas demasiado- Qhuinn deseaba que las se apurara a liberar a Willow, el maldito estaba tan loco que no estaba seguro de que es lo que terminaría por hacer.
-no se si sea buena idea cambiarte por ella,-la punta del arma volvió a apretarse - tal vez me la quede y te la regrese cuando termine con ella, es decir los restos.
Las palabras de Lash cayeron sobre Willow como un baño de agua fría, nunca le había gustado ser una victima, ni aun en ese momento, semidesnuda y golpeada, con la daga sobre el cuello. Su miedo se fue convirtiendo en una sensación fría, en una clama extraña o quizás era la forma en la que Lo la miraba, con tanta serenidad y valentía en medio de ese trío de machos. Intentaba decirle algo, sus manos sostenían una daga.
Sus ojos se fijaron en Qhuinn, a pesar del miedo y del dolor se alegraba de poder verlo, au que fuera así. En ese momento de peligro sus emociones eran tan claras para ella. No podía dejar que Lash hiriera a Qhuinn, ni siquiera después de la forma en la que se había comportado con ella.
En un momento de iluminación percibió que no importaba nada de lo que él hubiera dicho. Ni todas sus lágrimas.
Lo amaba.
Willow amaba a Qhuinn y no importaba en lo más mínimo si él no sentía lo mismo por ella.
Su mirada dejó a Qhuinn y se fijó en los ojos de Lo. Willow comprendió que intentaba decirle algo. Lamentablemente no era muy buena jugando a las adivinazas.
Qhuinn se enderezó y Phury lo dejó ir.
Willow supo que no le quedaba mucho tiempo, tenía segundos tal vez, para tomar la iniciativa y dejar de ser una victima, después de todo se trataba de su vida.
En ese momento deseaba tener un arma en las manos, de cualquier clase. Lash retrocedió arrastrándola y Willow trastabilló sobre sus tacones de aguja.
Fue una epifanía. Tenía con que causar daño, quizás no mucho pero seguro le daría unos instantes de ventaja a Qhuinn.
Lash se movió cambiando el pie de apoyo, seguramente poniéndose en guardia. El cambio le dio la escusa perfecta para moverse como si tropezara.
Plantó el pie izquierdo y levantó el derecho, sin dudar, dejó caer todo su peso contenido en menos de un centímetro de la punta de un stiletto y se dejó caer sobre el empeine atravesándole el zapato y clavándose en el pie de Lash.
Todo ocurrió muy rápido, Lash aulló de dolor y la lanzó apartándola de él pero antes se las ingenió para clavarle la daga sobre la clavícula y lanzar su cuerpo contra la pared.
El tiempo pareció ralentizarse para Willow, sintió el dolor ardiente que se extendió através de sus costillas, escuchó el gritó de furia de Qhuinn antes de que la oscuridad la reclamara.
Lo contempló la escena con una mezcla de incredulidad, horror y respeto por Willow, la chica tenía valor.
Aprovechando el momento comprado por Willow, Lo lanzó su daga con un fluido movimiento de muñeca.
Chupate esa Lash pensó mientras la pequeña y ligera arma volaba describiendo un giro en el aire para rozar el hombro del rubio produciendo un corte del que manó sangre negra y terminó clavándose en los ladrillos de atrás.
Fuera de control Qhuinn arremetió contra Lash. Dividido entre la incredulidad y la furia observó como Willow era lanzada contra el muro para golpear la cabeza contra el duro concreto cayendo desmadejada al suelo.
Horrorizado Qhuinn supo que la mancha que se extendía sobre la piel y el pecho de Willow como una flor roja era sangre, la sangre de su mujer. Se paralizó un pestañeó pero fue suficiente para que Lash se refugiara en la sombras y desapareciera sujetándose el brazo.