Manny entró silbando a la mansión, su humor le había cambiado ante la perspectiva del jugar, le hizo un guiñó a Fritz, saludo a Zsadist con un saludo militar y el macho le respondió con un gruñido y se encaminó hacia lo que Darius llamaba salón de juegos.
Justó antes de entrar escuchó claramente gemidos, largos y gruñidos profundos.}
El corazón se le aceleró, Butch tenía compañía.
Pero al poner la mano sobre el pomo de la puerta, la decepción casi le causa un berrinche.
Enojado y frustrado pegó el oído a la madera para escuchar, si usaba la imaginación casi podía ver.
Cuando menos le quedaba ese recurso.
Con menos elegancia pero con igual rapidez Butch tomó, partió y revolvió dos veces el mazo intentando no pensar en ese par de maravillosos senos, ¿Quién hubiera imaginado algo así bajo la aséptica bata blanca?, repartió los dos juegos colocando las cinco cartas boca abajo sobre la mesa.
Sin perder detalle observó como Rowan, las levantaba, no hubo ni una pista de lo que le hubiera tocado, su rostro permaneció inexpresivo.
Butch tomó las suyas. Doble par
Un par de seis y un par de cuatros y un ocho, no estaba mal, pero dependía de lo que ella tuviera.
Rowan miró sus cinco cartas. Un dos, un cuatro, un seis, un diez y una reina, Demonios, por un instante había creído que desplumaría a Butch, ahora sentada en minifalda y sostén, temía que la desplumada resultaría ella.
Necesitaba una carta, pero no tenía nada que poner en el pote.
Mañosamente intentó tomar la carta sin cubrir el pago.
−hey− Butch la fulminó con la mirada −paga−
−No me queda nada − Rowan volvió a encogerse de hombros haciendo a sus senos apretarse contra el sosten y Butch bizqueó, pero dijo −la falda−
−Oh vamos B, no seas así − Rowan hizo un puchero. −debe haber algún modo de conservar la falda −
La reputación de tipo duro de Butch se terminaba cerca de Row, pero tampoco era tonto. −no lo se, Row esto va contra la reglas del juego, tienes que cubrir las cartas −
Rowan no recordaba exactamente cual era esa regla pero como se la había aplicado primero no le quedo otro remido que aceptarlo.
−¿Qué tal un beso?-
−Vamos Row, no intentaras ablandarme ¿O si?-
−No es parte de mi juego− trazó una cruz sobre el corazón y agregó −ni se me ocurriría dejarte blando−
−no lo se− dijo dudoso Butch.
Row, se inclinó un poco sobre la mesa y sus senos se movieron hacia adelante, mientras hacia una mueca traviesa.
−considéralo mi aportación al pote −
Butch ya había aceptado pero suspiró resignadamente −de acuerdo − la boca se convirtió en arena cuando ella se levantó y se acercó seductoramente. −no se si esto sea buena idea − logró articular, pero echó hacia atrás la silla para hacer espacio.
−no te estarás echando para atrás- preguntó Rowan mal interpretando el movimiento.
−para nada− respondió el macho con los ojos fijos en sus labios.
La idea de Row era darle un rápido beso en los labios, sin embargo no le llamaban el duro por nada, en cuanto ella se inclinó, Butch colocó sus cartas sobre la mesa y sujetó con sus grandes manos el rostro de Rowan para besarla.
No fue rápido si superficial, fue un beso rudo, Butch uso la lengua y se abrió paso entre los labios de Rowan en cuanto ella jadeó asombrada.
El beso cambio, se hizo dulce, le dio pequeños mordiscos y lamió cada uno de ellos, cuando estuvo seguro de que Rowan no se movería, lentamente le soltó el rostro para con las manos rodear su cintura ciñéndola.
Perezosamente recorrió la suave curva del trasero femenino con las palmas abiertas tratando de abarcarlo. Sus manos de deslizaron por la parte trasera de sus muslos hasta la zona de las rodillas, jalándolas con delicadeza hasta forzarla a abrirlas y colocar sus propias rodillas en medio, sin apurarse la colocó montada sobre él con las piernas colgando de los costados de la silla.
Todo sin separar los labios de ella.
Rowan le rodeó el cuello con las manos y se movió sobre Butch frotándose inconcientemente a horcajadas sobre una muy dura erección.
Butch gimió como si doliera.
Volvió a rodearle la cintura con una mano al tiempo que la otra se enterraba en los cabellos castaños de Rowan para sujetarla y seguir con los besos.
El cuerpo de Rowan se retorcía frotándose contra la dura tela de los jeans que eran lo único que se interponía entre sus cuerpos, junto con una minúscula tanga de encaje tan breve que era como estar desnuda.
Butch, bajo la mano, hizo milagros pero logró sacar los botones, liberando su erección y haciendo decender los jeans un poco por sus caderas.
Rowan lo ayudó un poco, al la vez que enterraba los dedos en sus cabellos para acariciarlos, despeinándolo con sus caricias.
Butch no la penetro de inmediato, uso su tremenda fuerza para levantarla, haciendo que su duro miembro se frotara humedeciéndose con la humedad de Row, haciéndola gemir contra su boca
La frotó tantas veces que tuvo que apretar los dientes para no correrse fuera de ella hasta que se dio cuenta que ambos estaban cerca.
La hizo elevarse y se colocó contra su pequeña entrada haciendo a un lado el encaje de la tanga, dejando que la gravedad hiciera su trabajo.
La penetro profundamente y le tocó a él gruñir cuando Rowan lo montó.
Le sujetó la cadera y fue guiando sus movimientos como deseba, la hizo cabalgarlo con fuerza, subiendo y bajando las caderas recorriendo toda su longitud.
El momento en el cual las contracciones de Rowan se sincronizaron con los grititos contra sus labios, se convirtió en el una revelación para Butch.
Quería hacerlo otra vez y muchas mas con ella.
Aferrandose a la cintura de Rowan, la levantó para colocarla contra pared mas próxima conciente a medias de la fragilidad de la mesa, inmediatamente las piernas femeninas lo rodearon.
Embistió con fuerza, aplastándola, empujando hasta que estalló liberándose.
Su semilla fue lanzada en calientes chorros con cada movimiento de cadera que buscaba el caliente interior de Rowan, hasta que se quedo casi sin fuerzas.
Suspirando rompió el beso y dijo −tu ganas−
Rowan rio bajito y enterró la cara contra el cuello de Butch diciendo −ambos , Butch, ambos −
Manny escuchó las voces amortiguadas.
Vaya, realmente todos los machos de la mansión la pasaban muy bien, pero ¿Quién estaría con Butch? ¿Cin?, no esa estaba con Z, ¿Asse? Umm imposible. Tal vez Geo.
Si definitivamente debía ser ella.
El chasquido del seguro le indico que mejor se quitaba de la puerta o se darían cuenta de que había estado escuchando y por como había reaccionado Raghe, era mejor disimular.
Corrió silenciosamente hacía el pasillo y fingió estar llegando, incluso compuso su mejor expresión de sorpresa.
Hasta que los vio.
Rowan y Butch con las manos entrelazadas, ella con el cabello revuelto, la blusa mal abotonada y descalza, él sin camisa, también descalzo.
La sorpresa en su rostro fue completamente real, la mandíbula se le cayó, especialmente cuando Rowan se acercó a él y dijo con voz dulce.
−sabes Manny, te perdono− y se marchó de la mano de Butch