El libro está bien. Al menos, tiene los ingredientes idóneos: un vikingo espectacular, una doncella valiente y hermosa, una invasión, una derrota, un prisionero, una traición, una elevada tensión sexual, dos mundos enfrentados, un ruin villano, una buena dosis de intriga, calientes escenas sexuales... Pero (sí, hay un pero), sin embargo, no consigue hacerse hueco en la lista de inolvidables historias de vikingos.
Como ya habéis dicho, no son los vikingos de la Garwood ni de la Lindsey, pero el libro está bien escrito y se lee bien aunque es algo lento.