Bueno, al final fue más de una hora, pero llegó, acá lo pongo!
Alzó a ************* fácilmente entre sus brazos, encontró un pulso débil, y colocó una mano sobre la herida. Bloqueando el caos alrededor de él, se envió a sí mismo a buscar fuera de su cuerpo, en el de ella. La herida de entrada era pequeña, la de salida bastante grande. La bala había rasgado su cuerpo, destrozando órganos internos y tejido. Selló las heridas para prevenir más pérdidas de sangre antes de llevarla a la profundidad de las sombras. Con una uña alargada, abrió una herida en su propio pecho.
- Eres mía, cara mia, no puedes morir. No iré tranquilamente a mi muerte sin vengarte. El mundo no podría concebir a semejante monstruo como aquel en el que me convertiría. Debes beber, piccola, por ti misma, por tu vida, por nuestra vida juntos. Bebe ahora.- Dio la orden con una firme compulsión, no permitiendo que ella se escurriera de su voluntad de hierro. Antes de este momento, antes de **************, había elegido destruirse a sí mismo en vez de esperar a que fuera demasiado tarde y se convirtiera en uno de los mismos monstruos que se había pasado siglos cazando y destruyendo. Pero ahora tenía a ************ con él, podía merecer cien veces la muerte, pero tomaría lo que el destino le ofrecía.
Bueno... a ver qué tal!
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