Autor Tema: Amante de fuego  (Leído 11382 veces)

willow

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Re: Amante de fuego
« Respuesta #75 on: Noviembre 30, 2008, 01:20:12 pm »
 :emot002: :emot002: muy buena la interrupcion , pero ya me has vuelto a liar con eso de que ella no quiere realmente hacerlo con thor que lio de quien va a ser pareja no me digas que vamos a tener dos machos disputandose cada gota de su sangre. emot038 emot038

muy bueno desenado el siguiente. emot024 emot024 emot024

Lady Warrior Carilola

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Re: Amante de fuego
« Respuesta #76 on: Diciembre 03, 2008, 04:37:28 pm »
Capitulo 10
Wraht cerró los ojos tras las gafas envolventes y deseó por un momento ser totalmente sordo y no casi ciego. Por lo menos de esa manera no tendría que escuchar las airadas amenazas que Butch lanzaba en la puerta de la enfermería contra el macho herido, los cuchicheos de Raghe sobre Thor e Hipholita y las promesas de venganza de Jane y no sabría que Vishous se había emborrachado en tiempo récord intentando acabar las existencias de Grey Goose de todo el estado.
La vida ya era muy complicada con el asunto del aumento de las agresiones de los lessers y la rebelión de la Glymera, para que además su Santidad interviniera en ella.  Se había aparecido ante Wrath antes de la primera comida para informarle sobre el asunto de Bloodletter, el macho tuvo que inclinarse y atragantarse todas sus preguntas indigestándose en el proceso. ¿Cómo se le había ocurrido a la Virgen algo así?
Tantas palabras huecas sobre de no intervenir en el desarrollo de la raza y le caía con esta sorpresita.  Verdaderamente algunos días prefería ser un civil y vivir una vida sencilla…  Nahh aun disfrutaba de la lucha, sobre todo de matar lessers, era un guerrero y siempre lo sería, eran las complicaciones de gobernar lo que verdaderamente lo sacaban de quicio, eso y lidiar con las puntadas de la Virgen Escriba,  mira que enviar al más sanguinario de los guerreros a su casa, justo en donde estaba su Shellan y las de sus hermanos. 
Rechinando los dientes antes de entrar en la habitación se preparo mentalmente para cualquier decisión que fuera necesaria, proteger a Beth de ese macho estaba fuera de discusión pero primero tenía que advertirle lo que ocurría si tan siquiera posaba los ojos de mala manera en ella. Los instintos territoriales de Wrath se dispararon y considero eliminar de una vez al guerrero, sólo para asegurarse, después de todo era bien sabido que Bloodletter tomaba lo que quería y al diablo con las consecuencias.
Nada más entrar se percató de la razón de su fama. A primera vista se notaba que era un guerrero grande y poderoso. A pesar de su ceguera también percibió el parecido entre ese macho y su hermano Vishous. Un par de gotas del mismo mar genético.   El guerrero abrió los ojos y Wrath se sobresaltó ante su mirada.  Mierda realmente Vishous era el hijo de ese macho, había dejado bien su marca en esos fríos y crueles ojos que parecían taladrar a quien los mirara y considerando lo que sabía de V la fama de su padre en cuanto a las hembras, los rumores en cuanto al Bloodletter debían ser absolutamente ciertos.
Era una pena que no se atreviera a dictar una orden de Sechlusión con las hembras de sus hermanos, no estaba preparado para agregar un motín en casa a su lista de problemas.
La otra solución hubiera sido enviar al macho tan lejos como pudiera, tal vez un lugar como Alaska o Siberia de no ser por que tenía que respetar los deseos de Su Santidad y por lo menos probar al macho en la hermandad.
¡Mierda, mierda, mierda! 
El macho le dedicó una fría y dura mirada, de nuevo Wrath evocó a V.
-Sabes quien soy?- Wrath se irguió en toda su estatura cruzando sus poderosos antebrazos sobre el pecho, mostrando deliberadamente sus tatuajes con la historia de su linaje.
-Si mi señor- el macho intentó levantarse de la camilla.
-muy bien, que tienes que decir a eso.
Bloodletter tuvo el impulso de hincarse y besar el anillo negro para jurar lealtad pero fue incapaz de moverse, se contentó con decir en la antigua lengua- la sangre de mis venas te pertenece mi señor.
Wrath asintió, por lo menos ese guerrero sabía de protocolo, no es que le importara.
-¿sabes por que estas aquí?
-mi único propósito en la vida es servir a la raza.
Wrath le gruñó –no intentes joder conmigo mostrándote servil.
El macho se envaró, haciendo lo que sin duda era un esfuerzo y se levantó sobre los codos mirando directamente a los ojos del rey -No tengo la menor idea de que hago aquí, pero imagino que la virgen escriba me quiere luchando.
A Wrath le agradó su reacción, por lo menos no se amedrentaba por su cargo aunque tampoco lo desdeñaba, abrió la boca para cantarle alto y claro lo que pensaba de él.
-te pareces mucho a tu padre- lo atajó el guerrero.
Fue sorpresivo, pero sin duda cierto, Wrath se dio cuenta que seguramente aquel macho había conocido a su padre.
-talvez-estuvo de acuerdo.
-si- el macho hizo una extraña mueca que sin duda en su rostro era una resplandeciente sonrisa.
Por un segundo Wrath se olvidó de lo que intentaba decirle, la curiosidad era fuerte, pero por ninguna razón mostraría debilidad alguna frente de cualquier macho y mucho menos a este, no le daría ni una pulgada de ventaja.
-no estoy aquí para discutir sobre mi padre, ni para tomar el té, estoy aquí para que te enteres de primera mano lo que va a ocurrir si rompes alguna regla de mi casa.
-y eres igual de directo, a él tampoco le gustaban los rodeos- otra vez la extraña mueca.
-entonces sabrás que no exagero cuando te digo que si tocas o miras mal a alguna de las hembras de la casa, me encargaré de ti, sin embargo la virgen escriba desea que sirvas para lo único que eres bueno... mete la pata y te despachare tan rápido que no necesitaras maletas ¿lo captas?
-alto y claro mi señor.
-compórtate y tal vez te deje quedarte en la casucha del perro... y respecto a ese hijo tuyo..
- Que? ahora fue el turno de Bloodletter de quedar atónito -¡¿Vishous esta aquí?!
- si, y respecto a ustedes dos par de idiotas. O se comportan o mis doggens tendrán mucho trabajo retirando sus cuerpos cuando acabe con ambos ¿y no queremos eso verdad?
En vez de responder afirmativamente Bloodletter preguntó:
- Que hace mí... -titubeó como luchando con la palabra -Vishous en este lugar?- dijo al fin -es... es un... hermano?
Wrath ni siquiera necesito sentir el olor del guerrero para saber lo que sentía el macho... pura expectación
-¿porque no vas y le preguntas tu mismo?-Wrath sonrió enseñando los colmillos con sorna- después de todo estoy deseando ver esa reunión familiar, creo que pediré que me preparen bocadillos para la ocasión. Bloodletter no pudo preguntar mas, el rey salio de la habitación dejando su cabeza llena de dudas... ¿Vishous estaba ahí? ¿Sería un hermano? ¿Estaría bien? ¿Tendría hijos?... no... No se haría preguntas, había renunciado voluntariamente a ese derecho mucho tiempo atrás. El macho llamado Vishous y él ya no eran nada... tal vez si se repitiera eso como un millón de veces se convencería.

willow

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Re: Amante de fuego
« Respuesta #77 on: Diciembre 03, 2008, 06:41:25 pm »
 :emot002: :emot002: muy bueno me encanta cari que bueno es el rey cuando quiere que puntazo lo de los bocadillos :emot002:
 :emot017: :emot017: pero me esta empezando a dar pena bloodleter y eso no quiero que pase.
pero que va a pasar ya estoy otra vez intrigada.

logoca

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Re: Amante de fuego
« Respuesta #78 on: Diciembre 03, 2008, 07:24:01 pm »
:emot018: :emot018: :emot018:

Desesperada

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Re: Amante de fuego
« Respuesta #79 on: Diciembre 03, 2008, 08:07:02 pm »
Cada día te superas a ti misma Cari.  emot035 :emot018: emot035 :emot018:

Temo la primera vez q se vean padre e hijo, arderá Troya

hipolita de las mercedes

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Re: Amante de fuego
« Respuesta #80 on: Diciembre 03, 2008, 08:39:24 pm »
UFFFF ESTO ESTA QUE ARDE!! emot024

sonne

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Re: Amante de fuego
« Respuesta #81 on: Diciembre 04, 2008, 09:06:23 am »
Esta vez si que te has superado, estoy deseando ver la reunion con V y con los demas.  :emot020:

No tardes mucho en colgar lo que sigue  emot026

Lady Warrior Carilola

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Re: Amante de fuego
« Respuesta #82 on: Diciembre 10, 2008, 04:32:15 pm »
Capitulo 11

Hipholita caminaba furiosamente por los desiertos pasillos de la mansión. Estaba rabiosa, o como dirían los hermanos “jodidamente cabreada”. A su lado Marissa intentaba hacer el menor ruido posible, pretendiendo adelantarse con la ilusa intención de evitar meterse en más líos. Como si haber robado una llave a los doggens para abrir la puerta de las  habitaciones de su amiga contraviniendo las órdenes del rey no fuera suficiente problema, Marissa temía la reacción de Wrath cuando se enterara y más aún la de Butch, pero este era un nuevo mundo, y no volvería a dejar que otra hembra fuera retenida contra su voluntad… aun así…Por la amorosa virgen en el Fade debía reconocer que no se había divertido tanto con otra hembra como en este momento haciendo desastres en cada habitación como niñas, no había vuelto a tener otra amiga después de Hipholita, ambas habían sido prometidas desde su niñez y escabullirse así, le recordada la única vez que escaparon en el antiguo país para una “pequeña e inocente aventura”.
-no tenemos que hacer esto- le dijo a Hipholita oh Querida Virgen del Fade ¿ese chillido ratonil era su voz?
-Por supuesto que tenemos- no voy a permitir que nadie vuelva a decirme que puedo o no hacer, ya estoy grandecita para jugar otra vez a la pretrans y Wrath podrá ser el rey pero no es mi Mamhen.
Ante la mención de la hembra ambas tuvieron que detenerse, estremeciéndose, Evangeline era todo lo opuesto a su nombre, de carácter fuerte como el de un macho y con el temple de un guerrero era una hembra para temer y respetar, aunque ser la hermana del rey te daba las atribuciones necesarias para hacer tu voluntad en cualquier momento.
De todos modos  ambas habían escapado. Estaban cerca de la transición y esta era su última oportunidad de tomar un baño en el río, sentir la tierra bajo los pies desnudos, pasear bajo la luz del sol… esa había sido la única vez que experimentó aquel asombroso calor en la piel, atesoraría ese recuerdo hasta el fin de sus días.  Claro que después vinieron los problemas cuando no pudieron regresar a tiempo y se encontraron varadas en medio de la noche, escuchando toda clase de ruidos extraños y atemorizantes para finalmente ser encontradas por un grupo de guerreros que las había regresado a sus hogares montadas a caballo. Tampoco olvidaría como su cuerpo explotó a la vida, sintiéndose totalmente femenino por el contacto de aquel macho que la sostenía protectoramente contra su pecho, consciente de cada pulgada donde sus cuerpos se tocaban, deseando secretamente algo más... algo que en ese momento no sabía nombrar.
Cuando por fin las habían devuelto a sus padres, estos se encontraban frenéticos tras horas de búsqueda. Temiendo que hubiesen sido presas de algún solitario lesser o sido tomadas a la fuerza por algún macho de su propia especie.
A Marissa no le había ido tan mal, su padre la mantuvo encerrada a piedra y lodo por una temporada medianamente razonable, gozaba de cierta protección por tratarse de la futura Shellan del príncipe. Hipholita no había corrido con tanta suerte, apenas su Mamhen dejo de besarla y apretarla contra su pecho rezando a la virgen escriba por regresar su niña y se hubo cerciorado de que estaba totalmente sana, salva y nuevamente bajo la protección de su falda le dio una azotaína que jamás olvidaría…
Hipholita suspiró recordando a su tremenda madre y sin embargo como la extrañaba, no había un día que no recordara su carácter fuerte y protector, casi podía escucharla decir “Sólo lo mejor para mi dulce niña”  jamás entendió porque apenas pasada la transición apresuro la unión con su difunto y noble hellren a sabiendas que partiría a la Rusia zarista.
Decidida, Marissa se adelantó en un intento obstinado por bloquear el paso a su amiga, se acercaban peligrosamente a la enfermería o “área de cuarentena” como la había llamado Butch.
-Mejor regresemos, es arriesgado seguir- se dio cuenta de su error en cuanto abrió la boca, no había nada que causara más curiosidad a Hipholita que el peligro.
-¿Por qué? - preguntó la hembra mirando a los ojos a su rubia amiga.
¿Que decir para desanimarla? Ese era un buen momento para retomar la vieja costumbre de retorcerse las manos cuando estaba nerviosa, tratándose de Hipholita decir que en la enfermería se encontraba uno de los machos con peor reputación en la historia de la hermandad era como agitar un trapo rojo ante un toro, se lanzaría en esa dirección sólo para satisfacer su curiosidad. ¿Cómo se le había antojado a Wrath que podía encerrarla?
-¿Qué hay ahí?- Hipholita levantó una ceja interrogante-.
¡Virgen del Fade! Marissa tuvo ganas de mentir, decirle –nada sólo serpientes, cucarachas y gusanos,  cosas repugnantes ¡ahhhh! Y casi lo olvidaba, un horroroso macho herido capaz de destrozarnos con las manos desnudas,¿ pero quien se preocupa por él?
En vez de eso se paro frente a ella – Ya probamos nuestro punto, mejor regresar.
¡Oh Virgen Santa! la esquina estaba cada vez más cerca e Hipholita la rodeó para seguir avanzando hacia ahí con paso firme y rostro decidido.
Marissa se plantó nuevamente justo antes de doblar e Hipholita la encaró –¿Se puede saber que te pasa? te conozco bien  ¿Qué me estas ocultando?
La rubia hembra sonrío encantadoramente intentando parecer inocente -Nada- titubeó usando su mejor cara de dulzura -es sólo que acabo de recordar que Fritz preparo ese postre que tanto disfrutas pero que Wrath te prohibió por molestar a Boo.
-¡¿En serio?!
Marissa se relajó inmediatamente –si, ¡aquel al que agrega almendras! Maravilloso, estaba entusiasmada con la idea, ahora que tenía toda su atención, bastaba llevarla a la cocina y listo, ¿quien podría culparla por abrir la puerta de su habitación para llevarla por un inocente bocadillo?... era el plan perfecto para encubrir su escapada.
Sonriente se dio la vuelta rumbo a la cocina.

Bloodletter se despertó con un maravilloso aroma a sándalo inundando sus pulmones, era sin duda alguna lo más exquisito que hubiera sentido en años. Se estiró en la cama desemperezándose y respiró profundamente dejando que aquel olor lo llenara. Se levanto arrancando extrañas agujas conectadas a su brazo descubriendo de paso que la herida estaba casi curada, un par de horas más y no quedaría la más mínima huella.
Sin dudarlo tomo una sábana para cubrirse, contentándose con colocarla sobre las caderas desnudas e intentó salir de la habitación.  Al llegar a la puerta encontró que estaba cerrada pero casi no le tomó trabajo forzar la manija con una sola de sus manos. Apenas estuvo libre volvió a llenar sus pulmones con codicia.
- mmmmmmmmm...  el aroma se hacia mucho más intenso, como si "ella" estuviera nuevamente frente a él. Olfateando el aire avanzo por un pasillo vacío, rastreado. Caminó por algunos pasillos desorientado, por lo visto estaba sólo en un lugar muy grande. Su mente tuvo destellos: un macho joven, la pelea con el lesser  también el extraño entumecimiento de su estomago que en segundos estaba cubierto de sangre y hasta el ruido que hizo su cabeza al estrellarse con el suelo cuando cayo inconsciente.
Por lo visto estaba con los de su raza podía deducirlo porque habían cuidado bien de el, serían civiles… un momento… se forzó a recordar,  el joven macho habló de llevarlo con la hermandad ¿lo habría encontrado sus hermanos? La imagen de un macho grande con algo extraño cubriendo su cara llego a su memoria con un puntazo de dolor.   
Algo mas se agitaba en el fondo de su cerebro obnubilado por el olor, algo como... si, ahora recordaba todo, había visto al rey,  la realidad cayo de golpe con una serie de recuerdos: estaba en la casa de la hermandad de la Daga Negra. Decidió regresar a su habitación en busca de algo digno para usar, algo más que una simple sábana. No había forma alguna de enfrentar a sus iguales con el trasero desnudo, girando sobre sus talones regresó sobre sus pasos.

-¡Ingenua!- masculló Hipholita - mira que pretender engañarme.....
Sonriendo ante la forma que había despistado a su amiga  la hembra avanzo rápida y silenciosa por la red de pasillo, ahora si que estaba interesada por descubrir lo que fuera que ocultaran. Esperaba que valiera el esfuerzo y el consabido castigo.
Al doblar el pasillo se dijo - ¡al fin!... - la puerta estaba entreabierta, apenas y tenia que empujar un poco para saciar su curiosidad. Nada más una mirada... Se prometió, solo una mirada y se marcharía ¿qué tanto podía afectar esto a su monótona vida? Para su sorpresa la habitación estaba vacía ¿nada?... tanto escándalo ¡¿por nada?! Y pensar que empujo a Marissa dentro de la alacena del doggen por esto, ¡una habitación vacía! Hipholita entro en la habitación ya estaba aburrida, suspirando decidió regresar a la cocina y liberar a Marissa de la alacena para comer ese postre prometido como ofrenda de paz por su travesura.
Apenas alcanzo a girar para marcharse cuando se vio aprisionada de cara entre la pared y él cuerpo grande y fornido de un macho. Inconscientemente pensó que por lo menos ya no estaba aburrida, ahora estaba aterrada.
Bloodletter sonrío siniestramente, ¡al fin había atrapado una hembra!, y no había tenido siquiera que salir de caza, ella había llegado directamente a su habitación como si la hubiera convocado.
Él macho se encontraba aun con la mano sobre el broche de los pantalones, cuando escuchó aquellos pasos menudos por el corredor, precedidos por aquel maravilloso olor- el mejor aroma del mundo- siguiendo sus instintos de guerrero, se había colocado contra la puerta y la pared para tener una buen panorama y emboscar, lo demás fue tan fácil como  esperar a que estuviera adentro y capturarla.
Ahora la tenía justo donde deseaba: atrapada.
Aspiró con fuerza disfrutando con el olor calido y sensual de sus cabellos, ese aroma le recordaba a otra hembra, aquella que debió ser suya pero le fue negada injustamente, enterró la nariz en su cabello aspirando intensamente…. Justamente así la nombraría… sándalo.
-suéltame- gritó la mujer y Bloodletter saboreó la furia en la elegante voz de la hembra- ¿a quien crees que estas tratando así? Que rápido se había recompuesto del miedo inicial.
Al macho le pareció gracioso, por lo visto ella pensaba que podía darle órdenes, sonrío y apretó un poco más su fornido cuerpo para intimidarla, aferrándose al hecho de que, después de todo la Virgen había dicho: “no lastimes a ninguna hembra" pero jamás menciono nada acerca de no darle el susto de su vida.
Ella se agitó sin duda intentando liberarse y Bloodletter disfrutó del suave roce de la seda. Jamás pensó volver a sentir una piel tan suave..., envolvió su estrecha cintura con uno de sus grandes antebrazos y se apoyó contra ella, lentamente arrastro su boca por la dulce oreja de su cautiva, el pulso frenético de su sangre estaba tan cerca que sus colmillos se alargaron por voluntad propia....
Estaba realmente excitado, no como cuando había estado con aquella mujer en el callejón, ni como el desahogo que necesitaba cada vez que acudía a las putas del campamento.
Umm, sin poder detenerse dio una tentativa probada con la lengua a aquel blanco y exquisito cuello y casi rugió. No... No llevaba el olor de ningún macho. Tenía que verla, seguramente la piel de su rostro era tan perfecta como la del resto de su cuerpo, con rudeza apenas controlada tomó aquella delicada barbilla para poder ver sus ojos, realmente esperaba que fueran verdes como los de “ella”, al sujetarla sus grandes dedos se veían toscos comparados con la fragilidad del exquisito perfil.
La hembra se resistió y al moverse una nube se su aroma flotó hasta la nariz del macho. En un segundo el guerrero recordó que durante siglos buscó a una hembra en particular en cientos de otros cuerpos, esperando o imaginado similitudes. Deseando… fantaseado mientras tomaba a otras, sujetando otros cuerpos bajo el suyo, penetrándolos mientras imaginaba que era a ella a quien tomaba para luego sentirse inundado por el nauseabundo olor de putas hasta que el hastío lo convirtió en una bestia.
Sin embargo ahora sujetar a esta hembra se sentía como tener a la suya nuevamente. Bloodletter cerró los ojos para mantener su fantasía un poco más. Era SU hembra, la que se apretada contra su piel...
Sin poder contenerse, levantó la mano para tocar suavemente su pecho, apretando con delicadeza la redondeada y sinuosa esfera, con los ojos cerrados, le dio la vuelta con una delicadeza desacostumbrada en él. Ella se resistió nuevamente y sus movimientos lo encendieron más, pero no rea rival para la fuerza de un macho.
La volteo con los ojos cerrados ¡Mierda! Que bien se sentía la suave presión de sus senos contra su pecho desnudo. Esta era sin duda alguna una hembra de valor y posición, ni siquiera tenia olor a miedo.
Bloodletter abrió los ojos, no se podía vivir en la ilusión por siempre, pero en cuanto logró verla a la cara, se paralizó, sus brazos cayeron como si pesaran, a los costados de su cuerpo. ¡Era ella!... la que le fue negada hacía siglos, cuando apenas era un guerrero de setenta años. Ella y ahora estaba nuevamente  en sus brazos. Intentó decirle que era suya, pero ninguna palabra salio de su boca, temía que si hablaba despertaría de un hermoso sueño.
Hipholita aprovecho el descuido del macho y se alejo de el sólo un paso para demostrar su valor. Bloodletter quiso retenerla en sus brazos pero ya había demostrado que era todo un bastardo por lo que se quedo lo más quieto posible.
La hembra volvió su rostro a un lado hastiada privándolo de sus hermosos ojos, pensó que tal gesto de repudio lo había convertido en el ser más sucio e indigno del planeta hasta que le dijo con voz helada – ¿Cómo te atreves a poner tus asquerosas manos sobre mí?... disfrutare viendo cuando el rey desmiembre tu cuerpo y tu impía sangre manche el suelo.
El torrente de amenazantes palabras murió en cuanto sus ojos de fijaron en él.
En la enfermería de la hermandad el tiempo perdió su poder y quedaron atrapados en los ojos del otro.
Bloodletter tuvo la compulsión de tocarla, comprobar si esa piel de porcelana era tan suave como siempre supuso.
- Yo no quise... estiro tentativamente su mano para tocarla pero la retiro... había hecho mas que suficiente manoseándola como a una cualquiera, ella tenía toda la razón del mundo para tratarlo de esa forma, después de todo era una hembra de valor, Bloodletter quería decirle lo que significaba para él volver a verla pero no tuvo tiempo
-Atrévete a tocarla y te matare con mis propias manos- la colérica orden estalló en medio de ambos con la fuerza de un latigazo.
El caos estalló en la habitación, en un segundo tenia a su hembra cerca de su cuerpo y al otro era alejada de él por dos grandes machos mientras el rey se interponía  mirando con ojos de venganza.
Bloodletter no pudo soportar la visión de aquel  macho con cabello multicolor tocando a su hembra, mientras un par de enormes guerreros lo empujaban contra la pared, menos aun cuando alzó la mirada y vio aquellos hermosos ojos verdes fijos en él
Un siseo brotó de su pecho con la fuerza suficientemente para hacer vibrar los vidrios de toda la casa.
-¡Ella es Mía! rugió al tiempo que un olor a fuertes y oscuras especias inundaba el lugar

willow

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Re: Amante de fuego
« Respuesta #83 on: Diciembre 10, 2008, 10:05:16 pm »
 emot037 emot037 emot037 uooooooooooooo que fuerte cari
 :emot018: :emot018: :emot018: me has dejado sin palabras.
que pasada asi que el esta enamorado de ella desde hace mucho.
Por que no le recuerda ella.
que fuerte. que intriga
y ahora que van a hacer cuando huelan la esencia del macho vinculado.
que pasada.
 :emot018: :emot018: :emot018:
 emot024 emot024

hipolita de las mercedes

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Re: Amante de fuego
« Respuesta #84 on: Diciembre 11, 2008, 03:27:13 am »
LO TRAIGO MUERTO!  :emot015: :emot019: :emot019:
YA QUISIERA! :emot002:

sonne

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Re: Amante de fuego
« Respuesta #85 on: Diciembre 11, 2008, 09:29:18 am »
Que bueno Cari  :emot018: :emot018: estás que te sales.  :emot018:

Y ahora que va a pasar con Tohr que también anda detra´s de ella.

Assenav83

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Re: Amante de fuego
« Respuesta #86 on: Diciembre 11, 2008, 07:44:15 pm »
Oh diantres... recorcholis y caracolitos   :emot004:  esto esta que arde   :emot013:  que emocion   emot037   quiero MÁS   emot025 emot026

Mil gracias Cari  :emot018: emot024 :emot008: emot024 :emot018:  maravilloso como siempre  emot040

Saquitos de besos y abrazos para ti  emot024 emot024 emot024

Simplemente YO   :emot016:

logoca

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Re: Amante de fuego
« Respuesta #87 on: Diciembre 12, 2008, 03:01:26 pm »
¡¡¡Madre mía qué intríngulis!!!

Así que el niño está loco de amor y no lo dejaron emparejarse con ella... interesante :emot009:

Desesperada

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Re: Amante de fuego
« Respuesta #88 on: Diciembre 14, 2008, 05:02:06 pm »
Cari, estás q te sales, ¿como haces para q cada capítulo sea mejor q el anterior?  :emot020:

Todos me gustan, pero este... emot037

Hipólita, quiero ser tú, me gusta este Bloodletter, no se te ocurra dejarle escapar, o me quedará con él  :emot004:

Lady Warrior Carilola

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Re: Amante de fuego
« Respuesta #89 on: Diciembre 17, 2008, 05:14:38 pm »
Capitulo 12

Las voces de todos los hermanos hablando al mismo tiempo producían un molesto zumbido que no dejaba pensar a Wrath. No le había gustado nada la forma en la que Bloodletter había reaccionado frente a Hipholita, tenía que ponerle un alto a la situación antes de que esta se saliera de control, así que comenzó con lo más fácil.
-¡¡CÁLLENSE DE UNA PUTA VEZ!!- su rugido retumbo en la habitación silenciando a todos los presentes, incluso al nuevo guerrero.
Bloodletter había pasado de la inmovilidad a la agresión en el segundo que la hembra fue sacada de la habitación, tenía la mirada posesiva de un macho emparejado, con las narinas dilatadas como si aspirara el aroma de Hipholita, para después respirar como si hubiera corrido durante horas en un claro signo de desesperación.
-Que diablos te pasa, ¿Eres suicida o algo así?,- Wrath se interpuso en su línea de visión asegurándose la inmediata atención del macho –Porque nada me haría mas feliz que concedértelo, ahora dime ¿en que joder pensabas para intentar poner las manos en una hembra de mí sangre?
Un coro de amenazantes gruñidos marcaron en apoyo las palabras del rey.
-Jamás le haría daño –el macho miró de frente a Wrath, sus ojos habitualmente helados brillaban con algo que parecía una emoción, -Anda, huéleme, sabrás que no miento.
Wrath levantó la ceja ante las palabras del macho, la fama del Bloodletter lo precedía, pero ese tufillo como a limón era un claro signo de que decía la verdad.
-¿Cómo puedo estar seguro de eso?- dijo el rey avanzando un paso para quedar casi pecho con pecho.
El guerrero también se adelanto sin dejarse intimidad por el título.
Éste asunto es un gran saco de mierda pensó Wrath, Bloodletter se estaba comportando exactamente como lo haría un macho cuya compañera fuera tocada por otro, por lo que al rey no le sorprendió demasiado escucharlo decir con voz firme y clara - Ella es mía.
-¿No me digas?-  el rey se irguió majestuoso, con sus poderosos antebrazos apoyados en las caderas, demostrando que no necesitaba de sus tatuajes para hacerle frente – Debes haber roto record porque la acabas de conocer, ahora dame una buena razón para no arrancarte la cabeza.
Inmediatamente el macho se encrespó intentando adelantarse hacia Wrath, para ser retenido contra la pared nuevamente.
- ¿Acaso no puedes controlarte? – masculló Phury al borde de perder los estribos.
Bloodletter miró directamente a los ojos amarillos del macho, sopesando la pregunta para responder con sorprendente franqueza y descaro al hermano –No lo sé, nunca antes lo he intentado.
-Te dije mi señor que lo mejor era deshacernos de él- la voz de Vishous hizo que todas las cabezas giraran hacia la puerta, su rostro tatuado parecía tallado en granito, y su olor decía a las claras que si no estaba ebrio por lo menor lo había estado algunas horas antes, su cuerpo estaba rígido, tenso y preparado para atacar.
-Mierda- gruñó la voz de Zsadist -Se destapo la cañería.
Un segundo coro de voces airadas llenó el reducido espacio de la enfermería. Cada espacio posible estaba ocupado por algún hermano haciendo que la movilidad quedara reducida a cero y roce entre los musculosos cuerpos al máximo.
-Es una perdida de tiempo tener a este…-  se detuvo Vishous haciendo una pausa luchando por no llamarlo padre –Macho… No es más que una causa perdida.
Bloodletter se irguió haciéndole frente a su hijo, Vishous se tensó preparado para responder a la agresión, pero el guerrero se detuvo y le dedicó la misma sonrisa taimada que le causaba escalofríos en el campamento – ¿Causa perdida? No soy yo el que huele a cantina… y para ti no soy ese macho, llámame padre.
Vishous soltó una carcajada carente de alegría –Desde cuando poner la semilla en el vientre de una hembra te convierte en padre- padre es el que cuida pensó el hermano
 -Si la memoria no me falla…hijo mío, recuerdo que te convertiste en macho bajo mi techo.
-Creo que te refieres a que a pesar de tus amorosos cuidados me convertí en guerrero por derecho propio.
-Te crié como a un guerrero.
Vishous enseñó los colmillos en una mueca de desprecio –Me criaste como a un perro.
Las narinas de Bloodletter se ensancharon, única señal de su furia, antes de encogerse de hombros para responder de manera casi despreocupada –nadie es perfecto, pero si de algo cuenta te críe del mismo modo que fui criado -Quería que fueras el mejor.
-y tu le agregaste al tratamiento - le espectó V con amargura, ¿Qué en ese entonces no era tu “amado Vishous”- dijo lanzándole una significativa mirada al pecho del macho.
Las palabras de V recorrieron la enfermería con la fuerza de un pequeño terremoto. Bloodletter fue conciente de todas las miradas que se concentraron en él, negándose a sentirse avergonzado enfrentó a Vishous -dio resultado ¿o no
-Si por buen resultado te refieres a que casi me castras y abandonanaste a mi suerte herido, pues si- respondió con sorna el hermano, sus palabras parecieron dar en el blanco, la vergüenza, el arrepentimiento relampaguearon en la expresión de Bloodletter pero fue tan breve que V dudo haberlo visto o simplemente imaginado.
El silencio en la habitación se volvió tan denso que se podía cortar con una de las dagas, ninguno de los hermanos dijo nada pero la hostilidad envolvió a Bloodletter como niebla envenenada.
A su lado Zsadist gruñó levantando su labio marcado y enseñando los colmillos, aunque Vishous se mantuvo callado avergonzado por su súbita revelación. Este macho realmente tenía la capacidad e sacar la peor mierda de él.
Bloodletter se irguió hasta casi chocar con el pecho de su hijo, su rostro se adelantó agresivamente, Vishous se colocó en una posición idéntica hasta que ambos quedaron nariz con nariz.
-mis motivos jamás los entenderás, pero salvo ese detalle, no pasaste por nada que yo mismo no hubiera vivido y superado.
-¿detalle?- rugió Vishous -y una mierda, eres la peor clase…
-creo que fue suficiente señoritas- rugió Wrath intentando terminar con el enfrentamiento antes de que llegara a un punto de no retorno -En lo personal me importa una mierda quien de ustedes es mas jodidamente enfermo- intentar separarlos es tan fácil como intentar calmar a dos pitbulls rabiosos pensó distraídamente el rey.  No esperaba lograrlo así que fue sorpresiva la forma en la que ambos machos retrocedieron un paso al mismo tiempo ante su orden.
¡Virgen del Fade! Hasta en eso era parecidos.
Al igual que Wrath  todos en la habitación fueron concientes de la similitud entre ambos machos.
-sigan jodiéndome y les obligare a pasar cada puto segundo del día juntos hasta que sean una familia feliz.
Hubo otro coro de protestas por parte de la hermandad y todas expresaban lo que los guerreros pensaban del Bloodletter.
-señoritas- Wrath se dio la vuelta esta vez dirigiéndose a los hermanos –hasta la última vez que miré esta no era una democracia, no recuerdo haberles pedido su opinión.
-Crié un guerrero fuerte y duro, no una nena, mi hijo no pidió defensores… ni los necesita- dijo Bloodletter mirando a los miembros de la hermandad con expresión de total orgullo.
-A ti tampoco te pedí tu opinión- lo fulminó Wrath.- cuando quiera escuchar tu mierda te lo haré saber, hasta entonces, cuida tu lengua y no intentes joder con nadie.
Eso es lo que crees de mi, pensó Vishous al escuchar como lo describía Bloodletter y el tono de su voz, aunque su rostro permaneció impasible ante el intercambio de palabras dijo.-Tampoco necesito de tu amorosa intervención…padre -agregó en tono mordaz
-¿A caso tienes mierda en la cabeza V? o no fui suficientemente claro al decir que no quiero escuchar nada mas- Wrath miró a los guerreros alineados contra las paredes y gruño enseñando los colmillos- de ninguno de ustedes.
Al instante todo murmullo cesó. El rey sonrió con expresión amenazadora –Bien, me alegra que estemos claros, así que agradezcan a nuestra familia del año por haberles dado un poco de trabajo extra y ya que estamos de humor y muy activos me parece que la cochera necesita algo de limpieza, así que comiencen por mover los autos.
Esta vez no hubo gruñidos, la mueca de Wrath se hizo mayor antes de agregar- pero sin encender el motor ¿lo pillan?, en cuanto terminen Fritz les entregara sus flamantes escobas y ya saben el resto.
Hubo un par de movimientos y uno que otro gruñido ahogado por lo que el rey decidió agregar una cláusula adicional – Por cierto el trabajo deberá estar listo antes de la segunda comida y ser hecho en absoluto silencio, ahora andando mis niñas, no tienen toda la noche.
Bloodletter  permaneció en silencio, se sentía indignado y profundamente humillado. Usar una escoba era la clase de trabajo que siempre había considerado servil apto únicamente para doggens y mujeres de la clase baja, no para los defensores de la raza, pero la palabra del rey era ley, sin olvidar el hecho que bajo ese techo estaban al mismo tiempo el objeto de sus sueños… y su único hijo, así que se dirigió con los otros en silencio hasta lo que ellos llamaban la cochera.
Tres horas más tarde, con el sudor corriendo por la espalda y dolor en las costillas Bloodletter sentía que su noche iba de mal en peor, nunca rezongaba, ni siquiera de niño, pero no podría evitar mascullar maldiciones cada vez que partía una escoba, cosa que sucedía a menudo. - La hermandad de la daga negra debería estar afuera luchando… no limpiando.
-¿Decías algo?- desde la otra punta de la cochera la voz de Raghe era la única que rompía el silencio. –Rezonga un poco más alto que no alcance a escuchar el final.
-¡NADA!- gritó el guerrero mientra la escoba en sus manos se rompía de nuevo, a ese paso tendría una pequeña pila de palos, mismos que deseaba meter en la bocota del hermano rubio, ese cabrón de Raghe era el peor dolor de culo con el que se hubiera encontrado, al parecer no podía estar un jodido minuto en silencio a pesar de la orden del rey de estar callados… como le habría gustado tenerlo en el campamento bajo sus ordenes.
- ¡Más leña para la caldera Bloodletter! ¡Sigue rompiendo escobas y pasaremos un invierno calientitos!
- ¡¿Quieres pelear?! Escupió Bloodletter al tiempo que azotaba la escoba con fuerza contra el suelo y se preparaba para la lucha, pero el macho simplemente le dedicó una sonrisa burlona capaz de hacerle perder lo estribos a un doggen antes de decir con arrogancia- Estoy seguro que mueres de ganas de poner tus manos sobre este cuerpo maravilloso pero tendrás que aguantar- haciendo que todos estallaran en carcajadas irritando más al guerrero.
Justo cuando iba a atacar al bocón para partirle la cara y darle una lección que pudiera recordar cada vez que se mirara al espejo, notó que Raghe ya no le hacía caso, ahora que estaba enfocado en molestar a alguien más.
-Hey Butch no tu no te preocupes, ya sabes que eres mi favorito- decía escoba en mano mientras miraba al guerrero de la nariz rota y los ojos avellana
- Yo no he dicho nada Hollywood- le gruñó éste mientras barría con mayor eficiencia que los demás.
El rubio sacó de su boldillo trasero una paleta arrancando la envoltura y metiéndosela en la boca, sin duda para mantener los labios en movimiento. - pero vi los ojitos que ponías de celos por Bloodletter.
Hubo otro coro de risas, esta vez no eran para burlarse de él, sino de alguien más.
Bloodletter se dio la vuelta para tomar otra escoba justo a tiempo para evitar ser atrapado sonriendo por la idiotez del macho rubio quien por lo visto no las había tomado sólo con él y por alguna razón se encontró disfrutando de la ruda camaradería de esos machos. Habían momentos para atacar y otros para retirarse, después de todo eran sus iguales… sus hermanos.
Era extraño saber que en cualquier momento, cualquiera podía ser el blanco de sus burlas, por lo que no debía tomarlo como personal.
A su pesar Bloodletter reconoció que Raghe resultaba casi gracioso cuando no lo estaba jodiendo, pese a su eterna necesidad de hablar.
Joder, su vida era complicada, pero al recordar el olor de su hembra decidió que sin duda no había un mejor lugar para quedarse.



   





   

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