Capitulo 25
Nina se detuvo un momento con la mano levantada, dudando. Quizas no fuera muy buena idea hablar con él pero debía al menos preguntar que era lo que pensaban hacer con ellas.
La idea de estar atrapada nada menos que en la residencia real no le resultaba agradable, después de todo ella tenía su propia vida y la necesidad de volar por debajo del radar de su amadísimo y desquiciado padre, por si la orden se Sechlusion se ejecutaba no pudieran encontrarla.
No podía volver a esa fría mansión con un servicio que no te miraba a los ojos a causa de un supuesto respeto y sobre todo por no aguantar los desplantes y humillaciones a los que era sometida por su queridísimo padre. No. Se prometió que jamás volvería a un mundo en el que le elegían hasta la ropa, ya que su padre pensaba que no poseía la clase de su difunta madre para hacerlo por si misma. Escuchando siempre que no estaba a la altura de las circunstancias o que la dejaran sin comer semanas enteras a modo de castigo solo por decir su opinión.
Pensar en eso le dio la fortaleza necesaria para golpear suavemente. Nada.
Bueno al menos lo intentó, se dio la vuelta pero de nuevo le asaltaron las dudas. Respiró profundamente y giró el picaporte abriendo la puerta y asomando la cabeza.
-¿se puede?- preguntó un tanto indecisa.
Puso atención pero no escuchó nada, entro cerrando suavemente la puerta y preguntó de nuevo.-¿hay alguien aquí?
-Claro, pasa- le respondió una voz ronca y absolutamente masculina desde el fondo de la habitación.
- si molestó puedo volver más tar…- Nina no llegó a completar la frase, sus palabras se ahogaron en un balbuceo incoherente cuando el macho apareció vistiendo únicamente una toalla, mientras se secaba los cabellos con otra. La visión de todos esos esplendidos músculos aun húmedos por la ducha la despistaron por completo.
-¿deseabas algo culo bonito?- dijo el guerrero repasándola con la mirada mientras en su rostro se formaba una sonrisa de masculina apreciación.
Nina no pudo responder, lo cierto era que había olvidado todo; sus preguntas acerca de su futuro, los problemas de Jade, el chantaje, la sechlusion, o su maldito padre y todo por que ese macho estaba ahí plantado delante de una cama enorme con sus resplandecientes ojos verdes mirándola y con solo una toalla cubriéndole.
No pudo contenerse, simplemente se acerco hasta quedar frente a frente a ese esplendido macho y sin mediar palabra posó los labios sobre su piel húmeda para capturar con la lengua una gota que se deslizaba por ese macizo pecho desde su cabello.
La erección de Dahger reaccionó de inmediato, el olor a hembra excitada le saturó la nariz y la sensación de su calida lengua sobre su pectoral lo pusieron a cien.
- no comiences algo que no piensas terminar- le advirtió con seriedad.
Los brillantes ojos color caramelo de Nina miraron hacia arriba y pregunto con la voz ligeramente ronca- ¿Tienes miedo Dangher?
-miedo no- le tocó levemente la mejilla –sólo espero que no estés jugando conmigo por que entonces esto terminará muy mal.
La sonrisa de Nina se ensanchó antes de decir - ¿Por qué no pasárnoslo bien? – le rodeó con los brazos la cintura aplastando sus pechos contre la piel- sin compromisos, sin ataduras, sólo esta noche ¿Qué te parece?.
- me parece un juego- Danhger colocó las manos sobre ese esplendido culo enfundado en vaqueros para presionara contra su cuerpo – y Nina…yo nunca juego- demostrándole lo seriamente que hablaba.
Sin dejarse amedrentar Nina pasó la lengua sobre la areola plana del pezón masculino ronroneando – yo siempre juego para ganar- devolviéndole las mismas palabras que él le había lanzado en la mansión de Jade antes de pellizcar con los dientes el pezón que había estado atormentando con la lengua.
Dahnger gimió mientras la levantaba del trasero haciéndola abrazarlo con las piernas usando una sola mano mientras con la otra la cogia de la barbilla obligándola a mirarlo directamente a los ojos.
- yo voy en serio Nina- dijo antes de besarla con una suavidad que sorprendió y emocionó a la hembra.
Ella intentó separarse, lo último que necesitaba eran las complicaciones de una relación. Todo lo que deseaba de él en ese momento era sexo, rápido, duro y sin compromisos, pero la férrea sujeción del macho la mantuvo en su lugar mientras el le rendía culto a su boca usando su diestra lengua para recorrer las comisuras de sus carnosos labios hasta que Nina fue incapaz de pensar y abrió la boca saliendo al encuentro de Dahnger sin poder contenerse más. Capturando la lengua del macho se enfrascó en una batalla de voluntades profundizando el beso.
El macho retrocedió hasta la cama mientras la besaba y sentándose en ella con Nina rodeándole la cintura le quito la camiseta interrumpiendo el beso en el proceso, se dio prisa en desnudarla no queriendo que ella cambiara de idea no le dio tiempo de respirar volviendo a besarla con desenfreno, seguro como el infierno que esa hembra era suya e iba a demostrádselo. Mientras devoraba su boca la mano que tenia libre viajaba de su cintura hacia sus maravillosos pechos cubiertos con un sencillo sujetador negro que levantaba esas estupendas y llenas cumbres. Deslizando la mano por encima del pecho introdujo los dedos dentro del sujetador para acariciarle el pezón que ya estaba duro debido a la excitación.
-ummm- Nina no podía respirar, todo su sistema estaba inundado por el aroma y el sabor de ese macho. Su cuerpo se movía solo frotando su centro aun cubierto por los vaqueros contra la dura erección. Soltándose de su cuello metió las manos entre sus cuerpos para desenganchar el broche del sujetador liberando sus pechos a la vista del macho.
-¡fantásticas- murmuró Dahnger al separarse un instante para ver esos pecho en toda su gloria.
-date prisa-gimió Nina sacándose el botón de los vaqueros e intentando levantarse del regazo para quitárselos.
-No – fue la escueta respuesta de Dangher mientras la inclinaba hacia el suelo logrando que sus pechos parecieran una ofrenda, e inclinándose para capturar uno de sus grandes y rosados pezones en su boca.
-Virgen del Fade- gimió Nina sujetándose de los mechones de cabello rubio para mantener el equilibrio ya que no podía mantenerse quieta frotando contra él la costura de sus vaqueros. Nunca había estado tan húmeda y no había más que comenzado.
-¡Dios! eres tan dulce- Dangher ronroneó mientras abandonaba un pezón para ocuparse del otro capturándolo primero la punta con los dientes para luego amamantarse con fuerza de el haciendo que todas las terminaciones nerviosas de Nina lanzaran rayos de pasión a ya palpitante centro. Fue toda la estimulación que necesitaba para alcanzar el orgasmo. Todo su cuerpo palpitó, la humedad fluyó de su centro empapándole las bragas.
Mientras Nina gritaba su liberación Danger introdujo la mano entre sus ropas para llegar hasta su intimidad y deslizar los dedos entre sus suaves y mojados labios, introdujo dos dedos en ella provocando que sus espasmos continuaran.
-No puedo mas- Nina miró hacia arriba, tirando del pelo de Dangher que parecía absorto en continuar atormentándole los pechos.
El macho levanto un poco la cabeza a la vez que sacaba los dedos de su centro. Esa acción dejó a Nina con una sensación de un horrible vacío, provocando una protesta inmediata, Dahnger sonrió mostrando sus colmillos alargados debido a la excitación, sin dejar de mirarla levantó la mano para introducirse los dedos que brillaban con los jugos para chuparlos –hummm claro que podrás- murmuró, girando con ella en brazos y acostarla sobre la colcha y cubrirla con su cuerpo.
-¿podré?- fue lo único que Nina logró preguntar entre excitados jadeos. No estaba muy segura de poder hacerlo, estaba segura que si no volvía a acabar pronto moriría a causa de tanta excitación.
-si- el peso del cuerpo masculino la aplastó contra el colchón. El macho la besó de nuevo introduciéndole profundamente la lengua para que ella misma pudiera probarse. Dangher abandonó su boca, sus manos se deslizaron por los sus pechos, masajeándolos, bajaron por sus costillas, abarcaron sus caderas, para comenzar a quitarle los vaqueros y las braguitas a la vez que besaba todo el recorrido de sus manos pero teniendo cuidado de evitar su centro.
Nina al notar la ausencia de su peso protesto medio incorporándose en la cama.
-Quieta- susurro Dangher y el aire de sus palabras contra la piel la hizo saltar.
El macho regresó tras sus pasos en dirección ascendente, acariciando y besándole las piernas y la cara interna de los muslos, lo único que esta vez al llegar a su centro no siguió, se detuvo y mirándola con media sonrisa se inclino y le dio un rápido lametón a el centro húmedo de Nina provocando que la hembra casi cayera de la cama
-Shsss- dijo mientras la sujetaba por el vientre para mantenerla quieta y empezaba a hacerle el amor con la boca. Danhger encontró el botón escondido entre sus pliegues para atormentarlo con la legua hasta que Nina no sabia si ella era quien gritaba o sólo su celebro pidiendo compasión. Iba a matarla, estaba segura pero cuando ella creía que no podía aguantar mas placer el macho la penetró con un dedo a la vez que sus colmillos pellizcaban su clítoris. El resultado fue desquiciante, Nina llegó violentamente al orgasmo sujetándose de los cortos cabellos rubios sin tener claro si quería apartarle o mantenerle allí para siempre.
Dangher permaneció largo rato lamiendo sus jugos y introduciendo sus dedos en ella hasta que los espasmos internos cedieron y Nina se relajó en medio de la maraña que había formado con la colcha a la que se había sujetado en medio de su desesperación.
-Hey no te duermas que esto no ha acabado- Dangher dijo a la vez que se acomodaba entre los muslos de ella.
-No puedo mas- suspiró agotada y satisfecha pero de nuevo excitada al sentir el peso sobre ella.
-¿mencionaste que juegas para ganar?- unas grandes manos se aferraron a sus muslos para levantarlos un poco dejándola expuesta.
-¿no lo he hecho ya?- Nina rió pensando que si lo que acababa de vivir no era ganar que la Virgen Escriba lo viera.
-aun no –rugió levemente Dangher penetrándola de golpe y dejándola sin respiración.
-¡Dios!- jadeó ella al sentirlo llenarla por completo
-Humm, si,- las manos forzaron a sus caderas a abrirse - estas tan húmeda y apretada que no se si aguantaré.
-Aguanta- fue lo único coherente que consiguió decir Nina mientras era penetrada con un suave vaivén al principio para que se relajara y aceptara el tremendo tamaño del macho.
Dangher se movió con cuidado, muy lentamente hasta que estuvo seguro de haber logrado que ella se sintiera cómoda con su grosor, entonces cambió el ritmo, saliendo casi completamente de ella inclino la cabeza para mirarla a los ojos y decir con voz ronca- Esto no es un juego- volviendo introducirse en ella de una estocaba, besandola con toda la furia que llevaba dentro.
-no pares- gimió Nina.
-no lo haré- prometió Dangher saliendo casi por completo para volver a introducirse de golpe haciendo que el cuerpo de Nina vibrara entero, la cama se estremecía golpeando la pared en medio de gritos femeninos de abandonó. Esta vez los dos llegaron juntos con él enterrado profundamente en ella hasta la empuñadura.
-Virgen de Fade- ronroneó Nina- no se si podré volver a caminar, mis piernas parecen goma- se acomodó sobre el pecho de Dangher para mirarlo fijamente.
-¿Que? – pregunto él con una sonrisa de satisfacción en la cara que no podía borrar.
-¿Por que no te alimentaste de mi?- pregunto confusa.
-Por la misma razón que no lo hiciste de mi, aun no confías en mi y hasta que eso no ocurra no lo haré- dijo serio, pero cambiando el semblante rápidamente continuo- aunque al final ocurrirá y tu lo disfrutaras tanto como ahora, ahora bien cuéntame a que has venido… no me digas que no habías podido resistir la tentación de tenerme tan cerca, ¿no pudiste aguantar?.
-Idiota- lo embromó juguetonamente - No, vine por otra cosa.
-¿Si?, pues no lo parecía cuando te has lanzado encima.
-No lo he hecho- dijo un poco sorprendida por que si lo pensaba bien él tenía razón.- Bueno quizás un poco, pero me has despistado- dijo un pelin avergonzada.
Sus palabras provocaron las carcajadas de Danhger hasta que ella le dio un leve y juguetón codazo. -Vale te despiste- le dio un rápido beso en los labios – ahora dime ¿porque viniste?
-Para explicarte por que estábamos en la mansión y pedirte que me dejaras irme a mí casa.
El macho negó levemente con la cabeza.-Sabes que yo no te puedo permitirlo y no pongas esa cara, no se trata de lo que yo quiera, sino por que son órdenes del rey.
-Bueno, me tendré que aguantar entonces- Nina se acomodó de nuevo sobre el macizo pecho y suspiró relajada
-Que hacían en la mansión aparte claro de meterse en problemas.
-Ya sabes…- Nina levantó la cara hacia él - el chantaje- recordó al ver la expresión de incertidumbre del macho.
Danhger le acarició levemente los cabellos antes de decir -¡Ha ya! si tu amiguita que no aguanta un poco de criticas y tiene que ser perfecta, si ya me acuerdo.
Nina se tensó al instante levantándose sobre un codo dijo muy seria -No hables así de Jade, no sabes nada- sin agregar nada se incorporó de la cama para buscar su ropa.
-¿Que es lo que debo saber? ¿que no quiere que su reputación se mancille por haber sido pillada con un guerrero- dijo serio, Dangher nunca había entendido el snobismo de la gente y menos si eso dañaba a su primo en el proceso.
-No, que si la Glymera la decide poco digna- le espectó Nina colocándose los pantalones sin ropa interior ya que no la veía por ningún lado- la quitaran el voto y la Sechlusion será un hecho.
-¿Y?- respondió molesto tanto porque Nina defendiera a la rubia como por que se estuviera vistiendo para irse- las hembras necesitan protección mira lo que casi hos ha pasado esta noche.
-No sabes nada- Nina lo miró con rabia, él era igual que todos - No sabes lo que muchas hembras hemos pasado por culpa de un macho.
Esa frasé le dijo mucho más de lo que ella pensaba, incorporándose para quedar sentado preguntó -¿Que es lo que has pasado Nina?- mirándola con sus penetrantes ojos verdes.
Por un momento ella estuvo apunto de contarle todo, en el fondo deseaba confiar en alguien o más bien en él. Lo que acababa de vivir, no se podría comparar nunca con lo que antes sintió con el macho del que creía estar enamorada, pero al final la desconfiaba se impuso, se alzó de hombros como si descartara la pregunta.
-Nada que te importe, únicamente necesito que sepas que a Jade le importa una mierda lo que digan de ella, si le preocupa su reputación es porque necesitamos su voz en el consejo. – dijo a modo de despedida mientras salía con las playeras en la mano y sus maravillosos pechos libres dejando a Dangher confuso y enfadado por que ni siquiera le había dado un beso de despedida.
-No te has despedido- alcanzó a gritar mientras la puerta se cerraba. Recostándose con las manos cruzadas bajo la cabeza se preguntó lo que tendría que hacer para romper la coraza que había construido esa hembra en su corazón, decidió que no importaba lo que fuera, lo haría ya que tarde o temprano Nina seria suya.
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