Empezaba a ponerse muy nervioso.... no lloraba, no gemía, no pedía piedad... solo estaba allí sentada tan tranquila, como si estuviera en su propio coche... Bueno, ya se encargaría de ella en cuanto estuvieran a cubierto.
Y de repente el vehiculo se llenó de un agradable olor que lo hizo ponerse aun mas duro y grueso... Mierda mierda mierda eso no podía ser real, no le podía estar pasando... olor de vinculación...al menos ella NO sabía de que se trataba... y en ese mismo momento captó por el rabillo del ojo la sonrisa que apenas curvaba los labios de Cari...
Cari estaba... emocionada, cuando el macho la había atrapado y se la llevó con él, algo dentro de ella lo había reconocido, y de pronto muchas cosas cobraron sentido...
Un poco bruto pero... ya sabia que los miembros de la Hermandad eran así... y este era uno de ellos, aunque nunca lo hubiera visto u oído nombrar
Se moría de ganas de preguntarle pero dada su reacción a su intento de sugerencia y dado que él conducía... mejor esperaba hasta que llegaran a su destino
Además si lo molestaba la podría dejar tirada, y eso si que no estaba dispuesta a permitirlo. Y Cari sabía que una vez comenzara no iba a dejarlo escapar.
Pocos minutos después llegaron a un antiguo almacén abandonado situado en una zona de Caldwell que estaba empezando a rehabilitarse, en realidad no estaban muy lejos del ZeroSum. El macho pulsó un botón y se abrieron las puertas permitiéndoles entrar en un espacio grande y lóbrego apenas iluminado
Tal y como esperaba bajó por una especie de rampa hasta el sótano y apagó el motor del coche.
Después salió del mismo y antes de que Cari pudiera decir algo abrió su portezuela, la agarro de las muñecas y la arrastró tras él.
¡Ah no!, si seguía arrastrándola así iba a destrozar sus preciosos stilettos. Cari podía abultar bastante menos que el siniestro gigante, pero sabía como utilizar sus armas.
No intentó frenarlo, lo que hubiera sido desastroso para sus tacones y sus tobillos, adoptó otra táctica, Menos mal que el taebo le había dado fuerza y agilidad. Tomó un ligero impulso ¡y le saltó sobre la espalda!