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LECTURAS: (eBooks en la red) => Novela ROMÁNTICA => tweets Rom. ERÓTICA => Mensaje iniciado por: Ruth 69 en Mayo 13, 2010, 12:51:54 pm

Título: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: Ruth 69 en Mayo 13, 2010, 12:51:54 pm
Capua, Ludus Maximus Verilius, 227 a.c.

   El goteo incesante del techo hería la piel con el cortante filo de un gladius. Desgarraba la carne hasta encontrar el hueso oculto, frío y tumefacto.
   Esclavo.
Bestia mas que humano.
El Ariete de la Muerte, encadenado con recios grilletes para controlar al animal. Al salvaje asesino hambriento de sangre. Nada más que un hombre entre esos muros. Un Dios en la arena. Mantus, resurgido del Inframundo.
Una de sus manos se movió en el aire, una silenciosa petición a la hermosa luz de esa prisión de piedra y sangre encarnada en mujer. Una esclava como él. Encadenada por un plateado collar a su domina.
La noche antes del combate ella era enviada a él para ensalzar su sangre de lujuria. De lo prohibido para la bestia. Porque ninguna mujer acariciaría a un animal cubierto de sudor, barro, arena y sangre de sus victimas.
Cerró los ojos con dolor ante la exquisitez encogida en la esquina más alejada, junto a la enrejada puerta. Una noche más de desear lo imposible. Verse liberado de esas cadenas y envolverla con sus brazos. Protegida. Amada.
Libres…
De sus agrietados labios surgió un ronco ruego. Un eco del Infierno. Devorado por el apetito de verse reflejado en sus ojos entendió que al día siguiente, volvería a matar. A desgarrar a sus oponentes ante la expectación de miles de ojos que gritarían su nombre hasta perder la voz. Mantus. Mantus. Mantus. La sangre le cubriría como una capa. El sufrimiento de hombres tratados como bestias. De bestias hechas hombres para aniquilarse entre ellos en un juego sin fin de poder. Pero él lo haría una y otra vez. Tantas como hiciera falta, para tener este momento con ella. Verla. Sentirla. Olerla.
Amarla.
Porque una bestia también tenía un corazón. Escondido entre pliegues y pliegues de carne. Oculto para que nadie pudiera extirpárselo del pecho. El único órgano de su cuerpo velado de cicatrices que lo tornaba humano. Jamás un animal. Ni una bestia.
Mañana tomaría el gladius entre sus manos cubiertas de sangre, con ansia. Con devoción. Un fervor que daría aliento a sus brazos y piernas. Un calor que tomaría posesión de su torso. Abriría el Averno bajo sus pies y enviaría a las almas de sus adversarios a caminar un viaje de no retorno por el río Estigia. Sobrevivir. Con el cuerpo decorado de heridas que se curarían con el tiempo. Con el espectro de la muerte a sus espaldas.
Con el corazón intocable para ella.
Porque, por mucho que sus amos lo enviasen a la muerte, por mucho que lo encaminaran a una ejecución inminente, él, la bestia, Mantus, tornaría del mismo abismo para tener este tiempo con ella.
El sonido del suave deslizar de unos pasos por el duro suelo le trajo la dulce letanía del cuerpo de la mujer, el cadencioso movimiento de las caderas bajo el basto tejido del vestido de una esclava, la maravilla blanda de sus pechos al oscilar libres. Él vivía para ese instante. Unos segundos acuosos que se transformarían en una noche eterna contemplando su belleza. Con dolor. Paladeando su miedo.  Un terror que se clavaba en sus entrañas hiriendo la carne, como si el látigo de las Furias en el Tártaro golpease su espalda pecadora.  Estaba condenado.  A una eternidad amándola. A una inmortalidad solo.
El roce de una pluma tocó su mejilla. Imposible. De nuevo, suave, lento y cálido. Un ardiente toque. Un fuego llameante lo recorrió. Abrió los ojos. Las retinas se expandieron extasiadas, deslumbradas.
-   ¿Lo harás por mí? –La delicada voz emergió de esos tiernos labios-. ¿Subsistirás…?
La silenciosa respuesta brotó de los ojos de Mantus para ella. Haría cualquier cosa por ti. Su grotesco nacimiento en ese mundo le había condenado a una vida en silencio. Era mudo desde el primer momento que vio la luz del día. ¿Cómo expresar que su alma estaba perdida y moraba en tinieblas pero que su corazón era de ella, sus Llanuras Eliseanas? Una oportunidad para volver al mundo de los vivos.
Esos bellos labios se apoyaron en la boca de Mantus. Acariciaron. Lamieron. Y sanaron cualquier herida infringida. Y él bebió como un sediento. Un anhelante hombre. Jamás una bestia.
-   Mantus, Dios del Inframundo… -ella rozaba sus labios con el aliento de las palabras susurradas– Gladiador entre gladiadores. La arena ovalada del Coliseum es tu trono. Tu gladius es el cetro de un rey enviado a regir entre animales. Tu coraza, el símbolo del carnero, Ariete de la Muerte, es la vestimenta un guerrero ungido en sangre…
Las manos calidas y callosas de la mujer recorrieron el magnifico pecho esculpido. Los valles, planicies y elevaciones de músculos, cincelados por arroyos de cicatrices que embellecían ese cuerpo ejercitado para la muerte.
-   … te he contemplado en silencio. Cada noche. Cuando descansabas…cuando me amabas con tus ojos…cuando tus manos acariciaban el aire y no era yo. Te he temido más allá de la razón… –los dedos labraron cada silaba en la piel del gladiador, a fuego.
Bestia.
Del interior de Mantus emergió una calidez que investía de vida cada hueco de su ser. Que dignificaba cada muerte que él había arrebatado con sus manos. Los brazos delicados y a la vez duros del trabajo, le envolvieron. Le arroparon en esa fría noche.
- … he odiado cada fracción de tiempo en esta prisión…
El cuerpo suave y compacto se elevó amoldándose a la inmensa envergadura del gladiador.
-   … y aún así, has vencido sin necesidad de tu gladius. Solo con tus ojos. Con tu silencio.
Los ojos de la mujer se prendieron en la mirada de Mantus. Expresando sin palabras un océano de sentimientos.
-   … mañana tomarás en tu mano la espada y el escudo. Pisarás con orgullo la arena dorada manchada de la sangre de tus oponentes. Y lo harás… sobrevivirás… para mí.
La mejilla de Mantus descansó en la cabeza reposada sobre su pecho.
Por los dos. Sobreviviría por los dos.


(gracias burxeta por corregirlo.... )

Ruth
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: Sandy Diosa de Buitreville en Mayo 13, 2010, 08:31:36 pm
Ruth...  :emot018: :emot018: :emot018: :emot018: :emot018: No nos dejes asi...  emot026 emot026 me encanta...  emot037 emot037 Unas palabras mas...  emot036 emot036 emot036 Que trabajo estupendo...  emot035 emot035

Y gracias Burxeta...  emot024
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: Lili en Mayo 13, 2010, 08:41:04 pm
Hermoso. Gracias Ruth por tan maravillosa historia. ¡¡¿Para cuándo más?!! Estaré comiendome las uñas para saber la continuación  :emot020: :emot020:
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: julia en Mayo 13, 2010, 09:41:16 pm
cuanto tiempo sin saber de ti, y que retorno mas glorioso.
 :emot020:
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: gerardluisa en Mayo 13, 2010, 10:43:20 pm
Yo quiero mas  :emot017: :emot017: :emot017: :emot017:
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: aletse en Mayo 13, 2010, 11:03:28 pm
OHHHHHHHHH me a encantado, porfis porfis otro pedacito.... emot030
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: atlantida en Mayo 14, 2010, 03:24:26 pm
¡Gracias Ruth! estoy enganchada desde el primer parrafo.
Me enamore de este silencioso personaje.
 emot026 ¿masssss?
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: Antonietta en Mayo 14, 2010, 06:54:24 pm
gracias Ruth.....lindo relato....quiero mas.
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: nikitta en Mayo 17, 2010, 07:24:58 am
Ke lindooooooooooo :emot017:
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: Mayca en Mayo 17, 2010, 07:49:42 am
Queremos Masssssssssssssss :emot013:
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: emmita en Mayo 17, 2010, 09:03:42 am

Hay que ver como escribe la niña   :emot018:
Mi aplauso para tí Ruth.
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: Ruth 69 en Mayo 17, 2010, 11:33:42 am
GRACIAS A TODAS POR VUESTRAS PALABRAS... me alegro que os guste Mantus y su historia...

2º parte: Un recien nacido...

Etruria, 240 a.c.



Lucumus de Caisiri.

El nacimiento de una nueva vida al mundo, siempre era un regalo de los Dioses. Un acontecimiento de dicha y alegría. Gritos de júbilo. Lagrimas de felicidad. Buenas intenciones. Y deseos concedidos.

Pero en el nacimiento de Mantus solo hubo silencio. Un eterno mutismo.

La noche de la venida del recién nacido. No hubo gritos. Ni llantos. Ni regocijo.

No se regaron las gargantas con un fino vino. Ni corrieron exquisitos manjares entre los presentes. Tampoco las buenas nuevas, ni siquiera los apretones de manos entre los varones felicitando al nuevo padre.

Silencio.

Un aplastante mar de silencio.

Rasgado por un cortante filo de dolor. El grito de la muerte desgarrando las estancias de la pequeña villa del lucumus de Caisiri.

Porque lo primero que los ojos de Mantus vieron al nacer, no fue la dulce faz de una madre. Ni el rostro orgulloso de un padre. Ni siquiera la arrugada cara de la partera.

No.

Solamente el destellante filo plateado de un puñal clavándose en una mujer. Su madre. Y el grito:

“Puta, ese no es mi hijo…”


Cada pequeño segundo se grabo en los ojos de Mantus. El puñal. La carne abierta. Cada pequeña porción de tiempo se reflejó en los ojos negros, teñidos de sangre. Ahí donde el blanco tenía que ser blanco solo había negrura. Y esa negrura era dividida por ríos de sangre tan roja como la vertida por su madre al lecho.

Esos ojos no eran los ojos de un humano. Ni de un bebe. Eran los ojos de la muerte. La muerte que recorrió con su esquelética presencia las estancias del lucumus.

Mantus nació a este mundo, desnudo, cubierto de sangre. Y fue abandonado de la misma forma en la sima mas profunda de Etruria. Y todo envuelto por el silencio.

Mantus no emitió sonido alguno. Ningún gesto. Ningún movimiento. Solo sus ojos permanecían atentos a su entorno. A todo lo que le rodeaba. Era un bebe sin nombre ni futuro. Ni pasado ni presente. Algo que entendió con el paso del tiempo y cuanto mas nítidos se hacían los recuerdos en su cabeza.

Él había nacido. Su madre había muerto. Y su propia familia le había descartado para que la visión de Mantus desapareciese sin dejar rastro.

Silencio.

Mantus no protestó. No pudo hacerlo. No gritó. Sus ojos recién nacidos observaron la oscuridad. La sima húmeda donde le habían dejado. El hueco que sería su tumba.

Sus ojos negros y rojos se clavaron en la noche profusa cuajada de estrellas que iluminaban la sima. Sus ojos ardieron de hambre. De sed. Y de la boca de Mantus, silencio. ¿Qué podía entender un recién nacido? Él buscaba a su madre, un pecho rebosante de leche. Pero ahí no había nadie, ni nada. Solo la tierra húmeda. Solo las raíces de los árboles. Solo las piedras.

Le habían abandonado para que muriese.

Pero Mantus sobrevivió. A esa noche y a muchas mas.
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: gerardluisa en Mayo 17, 2010, 12:35:47 pm
Te lo juro, me tienes super enganchada!!!!!! Estoy deseando poder leer mas de esta super historia.
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: Ruth 69 en Mayo 17, 2010, 07:22:59 pm
3º La arena...

Capua, 227 a.c.
Anfiteatro.
“Por casualidad, a mediodía asistí a una exhibición, esperando un poco de diversión, unos chistes, relajarme... Pero salió todo lo contrario... Estos peleadores de mediodía salen sin ningún tipo de armadura, se exponen sin defensa a los golpes, y ninguno golpea en vano... Por la mañana echan los hombres a los leones; al mediodía se los echan a los espectadores. La multitud exige que el victorioso que ha matado a sus contrincantes se encare al hombre que, a su vez, lo matará, y el último victorioso lo reservan para otra masacre. Esta clase de evento toma lugar estando casi vacías las gradas... Al hombre, sagrado para el hombre, lo matan por diversión y risas..”               
Seneca.

   La cabeza seccionada rebotó contra la arena del anfiteatro. Una. Dos. Tres veces, hasta quedar quieta. El cuerpo de rodillas permaneció rígido manteniendo la petición de suplica. La sangre manaba del tronco del cuello, ahí donde las vértebras se vislumbraban entre la carne. Las manos vacías indicaban la posición de rendición.
La necesidad de absolución.
Pero el perdón no existía para el vencido.
   La multitud rugió. Gritó de crueldad. La brutal búsqueda del sufrimiento.
   Las bestias no eran las que violentamente se quitaban la vida en la arena del anfiteatro. Los animales reales eran aquellos que iban a ver el grotesco desgaste de las vidas de hombres, hechos bestias, que se mataban entre ellos.
   Las Parcas: Nona, Decima y Morta, esas viejas verrugosas estarían frotándose las manos, preparadas para cortar el hilo del perdedor. Porque la compasión no tenía cabida en la seca arena, alimentada por la sangre de los muertos en combate.
   La chusma bramó de nuevo.
-   Mantus¡ Mantus¡…- el aullido de cientos o igual miles de voces que como perros vitoreaban.
El sol refulgió sobre el protector del antebrazo, subiendo por el bíceps hasta el hombro. El metal incandescente de la armadura se atenazaba al cuello y pecho del gladiador mediante correas de cuero dúctil. Los cuernos del carnero cubrían el brazo de Mantus. Y la calavera del animal, exenta de carne, brillando en oro puro, simbolizaba el poder del Ariete. Porque eso era él: Mantus, el Ariete de la Muerte.
La bestia.
El gladius se elevó cortando el aire, y la multitud, la chusma hambrienta chilló. Del filo de la hoja goteo la sangre, por el brazo desnudo hasta las muñequeras y refuerzos de tela.
Mantus se agachó en el suelo, granos de arena se adhirieron a sus rodillas. Recogió el escudo dorado. El carnero.
Y espero.
La muchedumbre calló sus gritos. Una ola de silencio se desplazo por las gradas del anfiteatro.
La muerte mostraba de nuevo su mano.
Mantus dirigió sus ojos de Muerte hacia la grada de las autoridades. El negro mas profundamente negro. Y el rojo, la sangre de sus victimas, corriendo imparable en esa mirada. Desde cerca esos ojos hacían estremecer. De lejos, solo eran dos focos negros en la cara de Mantus. Dos abismos al averno.
Maximus Verilius se levantó de su asiento solicitando silencio.
-   Ciudadanos de Capua – la voz de Maximus se elevó en el palco.  El lanista veía sus arcas rebosar de oro. La chusma analfabeta deseaba la sangre y ese era su trabajo. Dar al pueblo lo que el pueblo ansiaba. – Hombres y mujeres… hoy ha sido un gran día. Mantus ha demostrado que ningún hombre es suficiente para derrotarle. No un mortal cualquiera. 
El gladiador se acercó ágilmente a un cuerpo tembloroso. Vivo. Los ojos del hombre se prendieron en la mirada de Mantus.  Ahí postrado se encontraba el mas glorioso gladiador. Uno de los pocos dioses de la arena que había sobrevivido a años de jugar con la muerte. Un campeón entre campeones. La armadura rota, plata liquida, dividían el vientre del hombre en dos mitades perfectas. Las entrañas se escapan de la herida y las manos callosas apretaban a esas hijas de puta, queriendo parar lo inevitable.
La grieta era mortal.
La voz del lanista prosiguió…
-   Ni un dios. Hermanos y hermanas de Capua. Os presentó al nuevo Campeón. Mantus, el Ariete de la Muerte.
El populacho bramó su nombre.
-   Decidme que queréis Capua. – la pregunta se elevó insana.
Para Mantus fue fácil la respuesta: SANGRE.
Maximus Verilius, no tuvo piedad. Las gradas no tuvieron compasión. Absolutamente nadie gritó clemencia por el destrozado cuerpo. Mantus quiso aullarlo al cielo de Capua. Pero de su garganta solo manó silencio. 
 El pulgar rasgó en el aire la zona de la garganta bien alimentada del lanista.  Muerte al vencido.
La dignidad cubrió el cuerpo herido. Una dignidad dulce. Honor. Los agrietados labios exangües por la falta de sangre modularon una palabra. Una sola palabra.
Mantus empuñó el gladius con dureza. La mano crispada sobre la empuñadura. Porque de nuevo mataría. Porque de nuevo mañana tendría un nuevo día para verla. Olerla.  Porque de nuevo  tendría una nueva oportunidad de escuchar el susurro de sus pies al acercarse a su celda.
Porque…
La hoja se internó en la clavícula hasta el omoplato. La carne no opuso resistencia. El hombre no gritó su dolor. Pero para Mantus estaba claro como el agua. El gladius siguió su camino y atravesó el corazón. Rápido y justo.
Gracias.
Esa era la palabra.
Gracias.
Las gradas enloquecidas gritaron. Mantus. Campeón. Muerte. Ariete. Bestia. Una cacofonía de alaridos a los que Mantus estuvo sordo.
Gracias.
Había sobrevivido una vez mas.
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: atlantida en Mayo 17, 2010, 07:50:10 pm
El vello de punta ,un nudo en el estomago y los ojos humedos asi me tienes ruth.
Que angustia con el bebe.
Casi me haces oler la sangre en la arena.
Continua por favor...

 
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: emmita en Mayo 17, 2010, 07:56:13 pm
Carne de gallina cuando te leo y cuando leo del recien nacido, casi lloro como una magdalena :emot003:
Eres una genia.
Continua por favor emot025
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: AVG en Mayo 17, 2010, 08:01:35 pm
Me uno a la petición de las chicas, continúa por favor!!!
Me tienes expectante con este relato, muy bien logrado por cierto, casi siento ver a este gladiador en la arena... ni te cuento como me hiciste sentir con lo del bebé :emot017:
Muy bueno Ruth emot035 emot035
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: gerardluisa en Mayo 20, 2010, 03:32:12 pm
No hay mas???? emot025 emot025 emot025 emot025
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: dady en Mayo 20, 2010, 03:39:04 pm
Ainssssssss, yo quiero mas, por fiiiiiiii  emot026  :emot018:
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: Lili en Mayo 20, 2010, 03:39:45 pm
Yo también me he quedado hipnotizada con el poder de tu pluma Ruth. Es como si estuviera viendo al bebé llorar mientras su madre muere y casi he sentido escuchar los gritos en el coliseo, amiga tienes un don.  :emot008:
 emot024 emot024
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: Ruth 69 en Mayo 20, 2010, 04:16:49 pm
MADRE MIA QUE VICIOSAS¡¡¡ sip habrá mas... pero nenas, que no doy a basto.... Mantus volverá... en breve ....

jajajajaja...

un saludo ruth
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: Ruth 69 en Mayo 21, 2010, 02:38:26 pm
Etruria, 240 a.c, Caisiri.
   Dos días eternos pasaron antes de que algo encontrase a Mantus. Dos días en los cuales su boca intento rugir el hambre, la sed. Dos días en los cuales de sus ojos no brotó ni una sola lagrima. Dos días en los cuales de la sima profunda no emergió sonido alguno.
   Dos días que pasaron como una eternidad para Mantus. Como si en esos dos únicos días se hubiera convertido de un recién nacido a un hombre viejo. Sus ojos. Su piel arrugada. Los miembros temblorosos.
   Un anciano con cuerpo de bebe. Unos ojos de bebe con la visión de una larga vida a sus espaldas.
   El corazón de Mantus, aun joven, comenzó a fallar en el pequeño pecho. Los latidos se ralentizaron. El bombeó de la sangre se hizo mas lento y pausado.
Se estaba muriendo. Lánguidamente. El hambre y la sed, habían pasado a un segundo plano. El cuerpo del bebe carecía de las suficientes fuerzas para luchar. Y la vida dejaba a Mantus en sus pocos dos días de existencia, en un sueño estático.
   Un largo sueño perpetuo. 
   Y Mantus, en su pequeña cabeza, se preguntó: ¿A dónde iban los bebes como él, una vez muertos? ¿Sin madre? ¿Sin un padre amoroso? ¿Cuándo su familia lo había descartado como un trozo de carne podrido?
   Nadie respondió.
   Los ojos negros-sangre comenzaron a cerrarse. El bebe se dejaba ir.  Una ola espesa y caliente lo inundo.  La muerte era dulce y atenta. Casi amante. Acogedora.
   No había temor. Ni dolor.
   Un susurro cálido que flotó alrededor del cuerpo de Mantus. Y la sensación fue como estar en el hogar del cual le habían arrancado.
   Hogar. Familia. Amor.
   Tres términos desconocidos para Mantus.
   Una voz  le llamó  desde el cielo estrellado de Etruria. Una voz que habló el lenguaje de un bebe, porque Mantus entendió cada palabra.
   “No me temas…no es tu hora, pequeño. Soy tu destino”
   Del techo cuajado, unos ojos rojos miraron a Mantus. Una enorme loba le observaba con las fauces abiertas.
   Y Mantus, no temió. ¿Cómo iba a temer a un ser que tenia sus mismos ojos?  Sonrió y elevó las manos hacia el animal.
   La loba se arrastraba por la pared de la sima de forma cuidadosa y lenta. Las paredes terrosas se desprendían como si llorasen la pérdida de Mantus.
   La primera lengüetada limpió la suciedad de la cara del bebe. La boca del animal cogió con delicadeza una pierna de Mantus y le arrastró fuera de la sima.
   Mantus miró a la loba que se tumbaba alrededor suyo. El olor a leche suscitó  una necesidad que no sabía como aplacar y que la loba si supo, moviendo su cuerpo y vientre y acercando un grueso pezón a la boca de Mantus.
   Chupó de la teta. Y se alimentó.
 La lengua rugosa de la loba limpiaba el cuerpo del bebe, le daba calor.
Por fin, Mantus conoció al primer ser en su corta vida; al primer ser que le dio amor, cobijo, alimento, calor. Una madre.
Y la voz volvió a oírse: Sobrevive.

   

   

   


Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: jusandi++ en Mayo 21, 2010, 07:57:13 pm
me has dejado sin palabras
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: nora en Mayo 21, 2010, 08:14:24 pm
 emot027 emot027 emot027 EXCELENTE! MAS! MAS!
 emot024 emot024 emot024
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: aletse en Mayo 22, 2010, 06:37:26 am
Me has hecho llorar,  :emot017:

cada vez se pone mejor

porfavor un pòquito maaaaaassssssssssssssssssssss
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: Maia en Mayo 22, 2010, 10:41:48 am
Muy bonito.  emot035
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: atlantida en Mayo 22, 2010, 11:33:44 am
(****************************) suspiro hondo :emot017:
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: gerardluisa en Mayo 22, 2010, 11:10:06 pm
Que chulo yo quiero mas  emot026 emot026 emot026
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: simonperez47 en Mayo 30, 2010, 07:32:54 pm
Por favor dinos que vas a continuar con la historia de Mantus.
A mí me tienes enganchada.

Saludos y gracias por escribir para disfrute de todas.
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: Lili en Mayo 30, 2010, 08:54:39 pm
 :emot017: :emot017: Pobrecito bebé y que linda el amor de la loba.  :emot017: emot022
 emot024 emot024
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: atlantida en Mayo 31, 2010, 09:55:35 am
 emot026 ¿No hay mas?
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: Ruth 69 en Mayo 31, 2010, 07:05:07 pm
HOLA CHICAS...

si si hay mas... el problema es que no he tenido tiempo para ponerme a ello... la semana psada ha sido un poco dificil en el curro... y ademas he llegado muy tarde a casa... y entre el gymnasio, el perro, mi jombre, la casa que lleva mucho tiempo y el curro se me van los dias de 24 horas cuando yo necesito por lo menos 36 horas...

en cuanto Mantus cobre de nuevo vida por estos deditos os lo pasare...

un saludo ruth
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: Sandy Diosa de Buitreville en Mayo 31, 2010, 08:30:23 pm
Graciasssssss...  :emot018: :emot018: lo pondre como post fijo asi no se nos pierde nada...  emot037 emot037
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: aletse en Mayo 31, 2010, 09:25:32 pm
Esperaremos, no te preocupes,  :emot020:

Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: Ruth 69 en Junio 09, 2010, 07:56:04 pm
Capua, Ludus Maximus Verilius, 227 a.c.   
La primera vez que los ojos negro sangre de Mantus vislumbraron a Iobbe, se encontraba atado a la fría pared de su celda de pies y manos. Como la bestia que era. Como el animal que todos proclamaban. El salvaje señor del Inframundo morando entre mortales.
En ese momento una garra atravesó el pecho de Mantus, la carne, el músculo y las costillas, buscando en el amplio tórax hasta encontrar aquello que había ido a erradicar.
Ningún mortal pensaría que dentro de Mantus existiría tal órgano. La leyenda clamaba que el cuerpo del gladiador se alimentaba del odio, de la sangre de sus victimas y del aire ponzoñoso del Averno.
Un corazón muerto.
Inhumano.
La garra apretó entre sus largos y afilados dedos el corazón. Apretó el músculo inmóvil, hasta arrancárselo del pecho.
Mantus inhalo fuertemente. Respiró el aire de la celda. El regusto de su propio sudor, agrio y fuerte. La humedad goteante de las paredes. La sangre renegrida. Los orines de la esquina donde se aliviaba. Las heces de las ratas que correteaban por el suelo.
Y a Iobbe.
El perfume de una mujer. Tan hermoso. Calido. Y extenuante. Los pulmones de Mantus trabajaban al ritmo de las respiraciones de un corredor.  Arduas. Y dificultosas, queriendo insuflar el aroma de ella dentro de él, que recorriese todos y cada uno de los huecos de su cuerpo.
Menos el corazón que la garra soportaba en su palma.
Mantus volvió  a ser un bebe.  A encontrarse en la sima, perdido y solo. El hambre. La sed. Todo retornó a él.
Y la muerte. 
Pero él no quería morir. Esta vez no. No aquí, ni en ese momento. No ante ella. No ante la visión de Iobbe clavada en sus ojos. Con el olor de la piel de ella en su propia carne.
Había sobrevivido a largas décadas sin corazón. Sin alma. Solo con sus manos y su cuerpo. Solo con lo que la vida le había dejado.  Los Destinos le habían permitido vivir una vez. Y otra. Y otra. Tantas que había perdido la cuenta.
¿Qué podría hacer él para que esas brujas lo dejasen allí, en su pútrida celda? ¿Qué trozo de carne tomarían como pago para que él se quedase? Con gusto daría lo poco que le quedaba de humanidad, cada centímetro de piel, y cada litro de sangre de su cuerpo por ganar un segundo de vida. Una fracción infinitesimal.
Un relámpago atravesó su pecho. La garra portando el corazón arremetió de nuevo. Atravesó la piel, el músculo, las costillas, dejando su preciada carga en su lugar, pero esta vez… esta vez un órgano latiendo de vida.
De autentico poder.
La sangre rugió por las venas. El latido recorrió el cuerpo atado perfilando cada músculo del gladiador bajo la piel. Un arma potente tan afiliada como el gladius que empuñaba en la mano.
Iobbe. Su alma.
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: Sandy Diosa de Buitreville en Junio 09, 2010, 09:20:02 pm
Gracias preciosa...  :emot018: :emot018: termino lo que estoy haciendo y me pongo a leerlo...  :emot004: :emot004: que emosion...  :emot014: :emot014:
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: Lili en Junio 10, 2010, 01:31:52 am
 :emot018: :emot018: :emot018:
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: melizza en Junio 10, 2010, 06:24:16 am
Que agonia leer por partes  emot030

Felicidades esta preciosa la historia  emot036  :emot018:
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: aletse en Junio 14, 2010, 07:17:04 am
Magnifico, me muero qor mas....

qero sere qaciente....

Graciasssssssssssssssssssssssssssss
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: gerardluisa en Junio 14, 2010, 07:52:49 am
Muchas gracias  :emot018: :emot018: :emot018: :emot018:
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: Ruth 69 en Junio 14, 2010, 07:50:44 pm
Capua, Ludus  Maximus Verilius, 227 a.c
Los hombres como Maximus Verilius ansiaban el poder. Bañarse en la distinción, el reconocimiento y la autoridad hasta convertirse en un ser indestructible. Y él lo había conseguido.
Alcanzar ese grado de obediencia y subordinación hacia arder la sangre de Maximus. Pero el poder traía mas poder. Y el deseo de obtenerlo se hacia adictivo, como la fruta de los Dioses, la ambrosia de la vida.
Las arcas de su villa se encontraban rebosantes de oro. Piedras preciosas. Telas exquisitas. Sólo tenía que enviar a uno de sus gladiadores a la arena del anfiteatro y vencer. La riqueza de Maximus estaba fundada en la muerte. La muerte de hombres.
La muerte de violadores, asesinos, ladrones, esclavos de guerra, hombres libres sepultados por las deudas, borrachos…
La muerte podía ser tan gratificante, tan jodidamente suculenta, un plato frío que llenaba el estomago de hombres como él.
Maximus era un hombre hecho a si mismo, que pasaría a la posterioridad como el mejor lanista de todos los tiempos.  Su Ludus estaba en boca de toda Roma, incluso del mismo Caesar. Sus gladiadores eran lo mejor de lo mejor. Entrenados para ser unas armas afiladas de muerte.
Era un hombre considerado y reconocido. Pero un hombre como él siempre quería más.  Más de todo.
Y todo hombre como él necesitaba tener su igual.  Alguien en que apoyarse, porque el camino de los poderosos, era una senda hostil y solitaria.
Laetitia, la hembra más hermosa de Capua. Seleccionada para ser la propiedad de Maximus. Su pertenencia más preciada. Su esposa.
Los Dioses le habían bendecido con una mujer tan parecida a él. Tan semejante. Apasionada en la cama. Fría fuera de ella. Laetitia, era un instrumento efectivo que le había traído numerosos beneficios. Dos hijos, la inmortalidad para muchos. Riqueza, de una dote cuantiosa. Un lugar en la sociedad romana, entre las clases selectas de Roma. Una amante, en la cama.
Laetitia era un exponente en su guerra particular para conseguir sus metas. Y él era justo con los deseos de su esposa. Generoso, incluso benévolo. Aquello que Laetitia deseaba, ella lo tendría, sin importar que.
La inteligencia de Laetitia rivalizaba con cualquier filósofo o erudito. Pero esa inteligencia se igualaba a la crueldad que recorría las venas de su esposa. Una crueldad que a veces rayaba la racionalidad y que a Maximus le excitaba. Le ponía duro como un garrote.
Laetitia, ese demonio de mujer, le había susurrado al oído lo que quería, su polla entrando en ella. En los calidos pliegues, aceitosos. Rugiendo con el vigor de cada penetración.
 
“Hazle sufrir, mi amado. Hazle desear la muerte una y mil veces. Hazle que tenga aquello que nunca podrá tener. Debilítalo. Conviértelo en una bestia. En un animal. Y obtendrás al mejor gladiador. Será tuyo en cuerpo y alma, un Ariete de la Muerte.”

Y Laetitia tenía razón. Un hombre podía ser un animal. Una bestia con el empujón preciso. Un animal se alimentaba de carne. ¿Y porque no crearla en mujer?
La carne delicada de una mujer para una fiera.
Maximus seleccionó a la mujer. Con los ojos incomprensiblemente puros para ser una esclava.  Una hembra utilizada, humillada y servil. La eligió a ella entre todas porque en esos ojos oscuros se destilaba la pureza, la inocencia intocable. Más allá de cualquier roce o violación.
Ella era un cuerpo usado.
Mancillado por tantos hombres que visitaban su Ludus y requerían una esclava para sus deseos. Era una piel tocada por manos manchadas de sangre.  Era un útero violado, fustigado con violencia. Era una boca hueca para dar cabida a otras bocas. Era unos muslos abiertos sin consentimiento.
Una esclava.
Un trozo de nada.
Una mujer.
La eligió a ella porque no era un animal. Aunque la trataban como tal. No era una bestia, aunque trabajaba igual que una.
La eligió a ella entre todas porque sería la que tocaría el corazón de la bestia. La que le haría doler más. Tenerla y no tenerla seria un sufrimiento. Un dolor constante. Un herida purulenta dentro de un cuerpo invencible.
Iobbe, la esclava.

Maximus ordenó a la guardia que abriesen la celda, observó el cuerpo del gladiador. La piel dorada. El pelo de un rubio platino. Los ojos negrosangre. Esos ojos que se parecían a la muerte como un espejo límpido.  Los latigazos dibujaban sendas separadas en la piel. La sangre reseca manchaba la carne. El olor acre del sudor atravesó las fosas nasales del lanista que sacó de los pliegues de su túnica un pañuelo perfumado.
La bestia no perdía detalle y sus ojos fijos en la espalda de Maximus, ahí donde la esclava se encogía y miraba al suelo. Una mueca grotesca curvó los labios de Maximus. Un gesto de puro regocijo.
   La voz de Laetitia se internó en su mente. Su polla rememoró ese momento saltando bajo los pliegues de tela. Duro. Un sentimiento de poder cubrió al lanista. Por Júpiter, que necesitaba una hembra.

 “Mi amado esposo, encuentra la fisura, la grieta de esa armadura irreductible y llénala de pus. Doblégale a tus deseos, oh mi amado”

-   Atadle de cara a la pared – la orden se escuchó silbante de los labios de Maximus. Excitado, el corazón retumbando en el pecho a la velocidad de la sangre colmar las cavernas de la verga.
El gladiador no protestó. Se dejo hacer. La espalda no tenía mejor aspecto que el resto de él. El trabajo del látigo era magnifico. Trozos de piel caían a tiras del músculo, desprendiéndose. El amasijo de carne, sangre seca y piel destrozada harían doblar de dolor a un mortal.  Pero a ese hijo de puta mudo, no. La fuerza que alimentaba el cuerpo lacerado era inusitada. Una fibra que Maximus quería explotar a su beneficio.
Mantus, el Dios del Inframundo. Renacido en la tierra. Un guerrero invencible. Un gladiador del Ludus de Maximus. El próximo campeón de Capua.

La voz de Maximus ladró a la esclava: Desnúdate.
Las manos de Iobbe no temblaron al desprender de su cuerpo la ruda vestimenta que confirmaba su estatus en la villa. El collar que rodeaba el cuello, desde la garganta hasta la base del cuello, refulgió en plata sucia.
-   Colócate entre la pared…- no hizo falta continuar. Los ojos de la esclava brillaron de terror. De negación absoluta.
Maximus la golpeó. En la cara. Un hilillo de sangre broto de la comisura, allí donde los pequeños dientes habían marcado el labio, por la fuerza del golpe.
-   Sucia mierda, o haces lo que te digo o veré a toda mi guardia joderte hasta morir.
La esclava obedeció. Las carnes jóvenes y fuertes del duro trabajo se movieron  a la velocidad de los pasos de la mujer, posicionándose entre la pared fría, y el cuerpo del gladiador.
-   Arrodíllate. – Maximus observó los dos cuerpos desnudos. El de la mujer bello en sus formas. Sensual, con curvas pronunciadas. Él del hombre, músculo erecto, herido. Potencialmente salvaje.

La polla del gladiador había reaccionado a la cercanía de la hembra. Las fosas nasales. El amplio tórax. Las nalgas apretadas. La columna vertebral tan tiesa que parecía a punto de romperse.

-   Abre la boca – el lanista de acercó para tener mejor visual de lo que estaba a punto de ocurrir en la celda.
Los guardias no perdían detalle. Tan excitados como su señor. 
La esclava abrió la boca de forma obediente. Gruesas lágrimas se deslizaban de sus ojos inocentes por las mejillas suaves hasta la base de la mandíbula, donde pendían acuosas hasta caer al suelo sucio.

El cuerpo del gladiador no se movió ni un pelo. No avanzó para enterrarse en esa tierna boca abierta. No hizo inclinación alguna. Nada. Permaneció ahí de pie, atado a la pared, temblando como una hoja al viento y sudando como un cabron reblandecido.
Maximus movió el pañuelo perfumado y uno de los guardias desenfundó la espada. El frió metal mimó la garganta de la esclava, un latido mas y  seccionaría la vida de la mujer.
-   Follate esa boca – Maximus escuchaba el rugido de la sangre en los oídos. Su propia sangre. La de la esclava. La del gladiador. Y la de los guardias.- Mete tu polla en esa garganta sino haré que se desangre ante ti mientras mis guardias ocupan tu puesto.

Maximus no era un hombre paciente. Se acercó a la esclava y la cogió bruscamente del pelo. El filo se apretó  hasta formar una pequeña herida en el cuello, entre las argollas del collar que simbolizaban que era una propiedad para ser utilizada como su dominus ansiase. El quejido de dolor fue amortiguado por la mano de lanista al coger entre los dedos las mejillas de la esclava y formar una o perfecta.
-   Hazlo o la matare.- Para Maximus fue claro como el cristal, la claudicación. Los hombros tensos temblaron, la espalda herida tiesa se dobló en dos. Los dientes blancos del gladiador gruñeron como un animal cautivo. Y las caderas de la bestia se movieron hacia delante para hundir la polla en la boca de la esclava. En la tierna cavidad.
Maximus aproximó el pañuelo perfumado a su nariz. La esencia de Laetitia. El aroma de los muslos de su mujer después del clímax junto con el perfume que coronaba sus pechos y cuello después del baño.
El acto duró unos pocos segundos. El gladiador se corrió en la boca de la esclava. El semen se deslizó entres los labios, manchando la barbilla y goteando sobre los senos temblorosos.
-   Sacadla de aquí. – Maximus ordenó a los guardias.
Separada del muro, fue arrastrada fuera de la celda sin contemplaciones.
-   Combate para mí en la arena y ella no sufrirá mal alguno. – El veneno se introdujo en la grieta diminuta que había abierto en el espíritu del gladiador – Si vences y sobrevives a la lucha, será enviada a ti para que satisfaga tus necesidades. Nadie la tocará. Será tuya.
Maximus movió el pañuelo satisfecho.
-   Mañana, lucharas.







Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: atlantida en Junio 14, 2010, 09:32:18 pm
 :emot001: !Que hijo de ....! Estoy en un foso lo veo todo oscuro y sin mijica de luz.
 Por epoca y por estatus ¡Por dioss... que salida tienen...?
Cada vez que te leo, me introduces en la historia de un modo que se me retuercen las entrañas.
¡BRAVO!
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: AVG en Junio 14, 2010, 11:09:17 pm
Ruth me tienes completamente enganchada con esta historia, magnífica escena, ya desespero por leer lo que sigue emot039 emot039
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: krystal en Junio 24, 2010, 07:01:33 pm
 emot025 más porfis....  emot025
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: gerardluisa en Junio 24, 2010, 08:56:44 pm
De verdad que por lo poco que estoy leyendo, me parece que eres una magnifica escritora. BRAVO  :emot018: :emot018: :emot018:
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: aletse en Junio 24, 2010, 10:11:24 pm
OMG necesito saber que pasa,

que hombre mas horrendo, cuando estuve leyendo deseaba de todo corazon que lo fulminara un rayo, de igual forma a la tipa esa, odio a ese tipo de mujeres, lo unico que hacen es dejar mal plantadas a todo nuestro genero.

 :emot010: :emot010: :emot010:

 :emot001: :emot001: :emot001: :emot001:
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: nora en Junio 28, 2010, 01:32:16 pm
 emot027 emot027 emot027
más!!!!!!!!
  emot026  emot026
 emot024
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: atlantida en Junio 28, 2010, 02:32:15 pm
Ruth???...estas por ahi....necesito mas....estoy con el mono...no,el de marco no.
 :emot013: QUIERO MI DOSISSS!!!  ¿Que-va-a-pasar?
 emot026 emot026 emot026 emot026
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: Ruth 69 en Junio 29, 2010, 10:55:24 am
holaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa¡¡¡

Estoy ultimamente muy OCUPÁ¡¡¡¡ ahora tengo dos trabajos... por la mañana estoy en donde siempre he estado desde hace 6 años...y por la tarde en un BUFETE... usease... que entre voy y vengo no tengo tiempo de nada... espero ponerme en breve con MANTUS y con la otra historia que estoy haciendo... que esa va mas adelantada y casi esta haciendose... es el 1º libro de 6... uasease que lleva su trabajo...

gracias a burxeta que me anima mucho... para acabarlo... y que me fustigaaaaaaaaaaaa... jajajajjajaja...

ademas os puede decir ella como esta quedando el libro... que creo que va a ser una sorpresa total... y encima... ALGO DISTINTO... y jodidamente CALIENTE... os vais a enamorar de cada personaje... cmo lo estoy haciendo yo y me cuesta desprenderme de ellos y de todo a mi alrededor...

no sé otras autoras pero yo no me impongo un horario ( que deberia hacerlo ) pero a veces llegó tan cansada del curro, de el dia entero, ke paso de ponerme una hora mas delante del ordenador... ademas voy al gimnasio a culturizar el cuerpo y paseo a mi perro... y las cosas de casa... no es por quejarme pero a veces necesito mas tiempo... jejejeje...

un besete ruth

pd. LAETITIA se las trae... ya vereis...
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: Sandy Diosa de Buitreville en Junio 29, 2010, 04:17:26 pm
Gracias por el tiempo que dedicas a darnos una historia como esta... tomate tu tiempo que estamos acostumbradas a tu calidad y lo queremos asi...  :emot004: :emot004: eres una artista y nosotras sonreimos por ustedes... mil gracias...  :emot018: :emot018:
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: atlantida en Junio 29, 2010, 09:43:11 pm
 :emot018: :emot018: ¿DOS CURROS?  :emot018: :emot018:¡De verdad que te agradezco a ti y a tu musa!  :emot018: :emot018: ¡Sere paciente, lo prometo!  emot035 emot035 por tu fuerza de voluntad .
 emot040 yo caigo redonda en la cama y siempre pienso ¡ya lo hare mañana!!!
Algo distinto..y jodidamente caliente???
 emot036 emot036 emot036
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: aletse en Junio 29, 2010, 09:48:33 pm
Ahora si me has dejado con la boca abierta  emot036 DOS historias y una de ella esta cardiaca, ahora si estare super pendiente.

Solo una preguntilla estara la otra historia por aqui, o como entendi sera un librito sera vendido digitalmente en algun otra lado o que???? sorry pregunto porque ahora si que me has dejado intrigada y deseosa de leer mas de ambas historias.

 :emot013:
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: Ruth 69 en Junio 29, 2010, 10:31:05 pm
MUCHAS GRACIAS A TODAS¡¡¡¡¡por vuestros animos y palabras...

jajajaja

sip dos curros¡¡¡¡¡ media españa en paro y yo con dos curros... y por la noche, hago pilates yyyyyyyyyyyyy me han ofrecido aprender para dar clases... YO¡¡¡ se me da bien el pilates por lo que se ve... YO FLIPE el dia que la profesora me dijo q iban a hacer formacion a gente para ser profeseroes de pilates y que si me keria apuntar...por ahora paso pero si no tengo suficiente con los dos curros.... jejejeje

La 2º historia que no conoceis... no la de Mantus sino la otra que estoy escribiendo... como dice BURXETA tiene unas posibilidades bárbaras... de serrrrrrrrrrr... ALGO MUY BUENOl.... CREEMOS que alguna de las editoriales mas de tema erotico, podra interesarse por ella... primero la acabaremos... y luego probaremos si SUENA LA FLAUTA.... sino... pues no os preocupeis que SE OS INFORMARÁAAAAA... jajajajaja...

os puedo decir... que es un mundo a parte... donde lo animal supera lo racional... donde existen todos los ingredientes para una buena historia... y donde el sexo... ohhhh el sexo...es mas un impulso de las entrañas... que cualquier otra cosa inimaginable...estoy con el 1º de la serie... pero claro al ser 5 mas... las cosas que van surgiendo tienen que estar muy bien atadas para poder seguir la linea de la historia... algo asi como la WARD... con su serie la hermandad de la daga negra... pero la mia no va de vampiros... sino de ANIMAL contra ANIMAL...

asi ke... no es por poneros los dientes largos pero el inicio... es tannnnnnnnnn jodidamente ardiente que a mas de una que lo ha leido se le ha caido las bragas al momentro...

un beso ruth
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: Sandy Diosa de Buitreville en Junio 30, 2010, 01:37:53 pm
NO NOS PUEDES HACER ESSTOOOOOOOOOOO...  emot036 emot036 emot036 Es feo...  emot025 emot025 Si nos ponemos una firma de seguidoras nos adelantas unas paginitas???  :emot013: :emot013: Ya tienes un club de fans...  :emot014: :emot014: :emot014:
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: aletse en Junio 30, 2010, 06:51:58 pm
Sandy apoyo esa mocion, no nos puede dejar asi, al menos que nos de algo con lo que hechar nuestra fantasias a volar, ya que con lo ultimo que puso "es tannnnnnnnnn jodidamente ardiente que a mas de una que lo ha leido se le ha caido las bragas al momentro...",  tan solo se puede esperar que nos de algo con lo que colmar nuestra curiosidad.


 emot038
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: Ruth 69 en Julio 01, 2010, 10:12:06 am
que me dais a cambio???? ... UMMMMMMMMMMMMM????...

por claro.... si yo os doy el 1º capitulo... me tendreis que dar algo a cambio no???

JAJAJAJAJAJA...

eso sí tendreis que hacer un LLAMAMIENTO A BURXETA... para que me de PERMISOOOOOOOOOOO¡¡¡

ruth
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: simonperez47 en Julio 01, 2010, 01:44:27 pm
Pide por esa boquita....
Pero por favor, sigue con las "pildoritas" de Mantus, no nos dejes colgadas... que ya lo estamos bastante de la historia.

Aunque un aperitivo de la otra para abrir boca....

Gracias
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: Sandy Diosa de Buitreville en Julio 01, 2010, 10:07:51 pm
 :emot015: :emot015: :emot015: Vamos que tu puedes lograr que Burxeta te de permido...  :emot014: :emot014: Es injusto...  :emot002: :emot002: recuerda que estas en la boca del lobo... aqui dices caliente o algo parecido y saltamos todas... y mas si eres tu...  emot025 emot025 No te damos penita...  emot025 emot025
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: mabe en Julio 02, 2010, 01:02:34 pm



Yo también lo sigo ansiosa pero esperaré lo que haga falta para seguir leyendo............

MERECE LA PENA LA ESPERA  emot024
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: aletse en Agosto 13, 2010, 08:23:32 pm
Mantus Mantus Mantus Mantus Mantus Mantus Mantus
Mantus Mantus Mantus Mantus Mantus Mantus
Mantus Mantus Mantus Mantus Mantus
Mantus Mantus Mantus Mantus
Mantus Mantus Mantus
Mantus Mantus
Mantus
 

:emot014:
 emot022
 emot037
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: atlantida en Agosto 14, 2010, 11:27:57 am
¡Buena idea me uno al reclamo popular!
Cita
Mantus Mantus Mantus Mantus Mantus Mantus Mantus
Mantus Mantus Mantus Mantus Mantus Mantus
Mantus Mantus Mantus Mantus Mantus
Mantus Mantus Mantus Mantus
Mantus Mantus Mantus
Mantus Mantus
Mantus
 

:emot014:
 emot022
 emot037
¡VENGA CHICAS!
Hagamos montonera que se nos vea
 emot027 emot027 emot027 emot027 emot027 emot027 emot027 
             emot027 emot027 emot027 emot027 emot027
                          emot027 emot027 emot027
                                       emot027
                                      ¡¡MANTUS!!
                           
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: Ruth 69 en Agosto 24, 2010, 12:53:52 pm
Bosques de Etruria, 245 a.c.
La muerte se convirtió en la primera presencia en la corta vida de Mantus. Caminó con él. Le tuteló con su suave mano. Y le cuidó en la oscuridad.
La muerte… en el cuchillo que cercenó la vida de su madre. En los ojos de un padre desconocido al mirar el rostro de Mantus cubierto de la sangre del parto. En la boca de la matrona al limpiar los restos de placenta de la piel del bebe. En los brazos del esclavo asustado que le abandonó en el hueco de aquella sima profunda en la tierra de Etruria. En el cuerpo de la loba que le sacó de allí.
La muerte fue la sombra del bebe. Y del niño que se hizo hombre.
Reflejaba en los ojos de Mantus con cada día que pasaba. En su lucha para sobrevivir en la manada de lobos.
Su madre Loba, como la loba de Romulo y Remo, Luperca, le mostró la senda. Le amamantó y le cuido como si fuera su propio cachorro nacido de su vientre.
Pero él era diferente. 
Él no tenia pelo que lo cubriese sino una piel suave. No tenia hocico, ni colmillos para arrancar la carne de cruda de los huesos de las presas que cazaban. No tenia poderosas patas para andar cientos y cientos de distancia para encontrar alimento.
Pero aprendió.
Aprendió a ser un lobo sin serlo. Aprendió que la muerte era una amiga, a sobrevivir en ese mundo donde lo animal primaba.
Los músculos se desarrollaron. La piel se curtió. Pies y manos se perfeccionaron hasta alcanzar la capacidad de devorar extensiones de tierra en su búsqueda de comida.
Crecía como un lobo. Se alimentaba como uno. Peleaba como tal.
Se arrastraba por el suelo para acechar a las presas. Bebía de los ríos y arroyuelos cuando tenía sed. Comía carne cruda, bayas, frutas, peces.
Sus ojos desplegaron una capacidad letal y una visión periférica asesina. Sus aptitudes y capacidades para convertirse en un arma mortífera evolucionaron a pasos agigantados, como si esa vida fuera para él. Como si hubiera nacido para ello.
Era un lobo con piel humana. Un salvaje animal devorado por un ansia estremecedora de matar. Y eso hacia peligrar la estabilidad de la manada. Él no pertenecía a ese lugar, aunque luchó para quedarse.
Luchó con dientes, con uñas, con cada elevación de músculo. La sangre fluyendo de las heridas infringidas por los dientes del Lobo Alfa. El sudor corriendo por la piel desnuda. Esa noche fue otra muerte para él. Un desgarró .de la carne, como amputar una parte de si mismo. Hasta ahora lo único que había conocido. Su existencia como lobo.
Mantus no entendió en ese momento el porque. El porque de otro rechazo mas. En ese mundo no había lugar para él. Pero su destino no era estar allí. Entre los lobos. Como uno de ellos.
Luperca, su madre, se lo dijo con los ojos. Esos ojos negro sangre. Con el golpe del hocico húmedo. No eres uno de nosotros… hijo mío.
Una ultima mirada en la noche y la manada desapareció en el bosque. Mantus, herido de muerte, cayó al suelo rodeado de un charco de sangre. Su sangre, como humano. La sangre del Alfa, como lobo.
Y allí esperó de nuevo a los estertores que lo llevarían a un nuevo lugar. Un lugar donde él pudiera existir en paz. Un rincón donde lamerse las heridas.
Pero las Llanuras Eliseanas no le acogieron, ni esa, ni ninguna noche siguiente.
 
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: AVG en Agosto 24, 2010, 03:27:57 pm
No me canso de repetir que me encanta esta historia Ruth, me atrapas con cada fragmento que subes por aquí, muy bueno chica!!! :emot020:
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: atlantida en Agosto 24, 2010, 10:05:34 pm
 emot037 ¡Tienes magia Ruth!
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: aletse en Agosto 25, 2010, 05:19:29 pm
Encantador, estare esperando con asias otro pedacito de nuestro querido Mantus.

Gracias Ruth, eres genial, sigue asi y ya sabes no importa el tiempo nosotras te estaremos esperando, para que nos deleites con un poco mas de esta historia.

Besos Aletse.
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: mabe en Agosto 26, 2010, 10:24:18 am




me encanta!!!!

y quiero más!!!!!

es muy difícil dejar de leer  emot036
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: simonperez47 en Agosto 29, 2010, 02:57:08 am
¡Me encanta! Hacía mucho que no teníamos continuación a la historia.

Ruth, te agradezco las pildoritas de Mantus, aunque desearía que fueran más a menudo...

Saludos.
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: atlantida en Octubre 08, 2010, 11:39:10 am
Ruth! ya hace un tiempecito que no se nada de ti y Mantus (¿seguiran juntos no?) .Supongo que seguiras muy ocupada pero a ser posible... emot026 una pildorita!  es que se hecha de menos y es tan impresionante este gladiador   emot038.
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: aletse en Noviembre 05, 2010, 08:17:18 pm
Me muero por saber mas de Mantus, porfis Ruth no nos tortures mas....  emot026 emot026 emot026 emot026 :emot003: :emot003:
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: greta en Diciembre 06, 2010, 03:22:02 pm
Ruth que estamos en crisis no nos dejes asi.




Queremos regalo de navidad. 2 capitulos.
Jajajajjajajajajaj



Tu cuando puedas pero no nos dejes con este ansia
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: aletse en Diciembre 08, 2010, 08:07:10 pm
Porfis, como bien dice greta como regalo de navidad damos algunos capitulos....  :emot003: :emot003: :emot003:
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: aletse en Marzo 21, 2011, 08:54:20 pm
Hola chicas alguien sabe que ha pasado con esta historia, abra algun blog en donde esta escritora este publicando este estupendo trabajo...si alguien tiene alguna noticia me podrian mandrar un mp, me muero por saber mas de MANTUS... emot038

Besucos  emot024
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: aletse en Marzo 28, 2012, 12:58:07 am
Ya no se siguio con esta historia?????????

Alguien sabe que paso con la autora?
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: Sodhani en Abril 27, 2012, 01:53:43 pm
La autora anda liadísima y está hasta arriba de trabajo la pobre, tiene muy poco tiempo así que...
La preguntaré si tiene algo más o no siguió ¿vale?

nos leemos
besos y abusamientos
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: aletse en Mayo 04, 2012, 07:43:24 pm
La autora anda liadísima y está hasta arriba de trabajo la pobre, tiene muy poco tiempo así que...
La preguntaré si tiene algo más o no siguió ¿vale?

nos leemos
besos y abusamientos

Graxias, como siempre eres un amor.
Título: Re: Gladiador por Ruth Lomax
Publicado por: nellesy en Junio 15, 2012, 01:43:18 pm
Te felicito me ha gustado mucho la historia de mantus.. Y no veo la hora de seguir leyendo.. Eres una grande escritora :-)