Autor Tema: Vlad Taltos 7 - ORCA- Stephen Brust, prólogo y capítulo 1  (Leído 1471 veces)

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Vlad Taltos 7 - ORCA- Stephen Brust, prólogo y capítulo 1
« en: Febrero 22, 2015, 07:56:51 pm »
PRÓLOGO
Mi querida Cawti:
Siento que me haya llevado tanto responder a tu cartea, pero los dioses de la Coincidencia nos corresponden mal a todo; no dejo de ser consciente de que el paso de unas cuantas semapas para ti es mucho tiempo... tanto como el paso de años para mí, y esto es bastante incierto cuando uno no está seguro... así que recurriré a la excusa de que encontré tu nota cuando volví de un viaje, y responderé a tu pregunta al instante: Sí, he visto a tu marido, o al hombre que solía ser tu marido, o como sea que lo describas. Sí, he visto a Vlad... y es por eso que me llevó tanto responderte; acabo de visitarle en respuesta a su petición de ayuda en una cuestión menor.
Puedo entender tu preocupación por él, Cawti; desde luego, no intentaré fingir que no sigue estando en peligro por parte de la Organización con la que los dos estáis, de un modo u otro, todavía asociados. Le quieren, y me temo que algún día le cogerán, pero por ahora está vivo y, puedo incluso decir que bien.
No fingo creer que saber esto te satisfará. Querrás detalles, o al menos aquellos detalles que yo pueda divulgar. Muy bien, consentiré, a la vez por nuestra amistad y porque compartimos una preocupación por el colega del mostacho con reptiles en los hombros. Fijaremos un momento y lugar; yo estaré allí y te contaré lo que pueda... en persona, porque algunas cosas es mejor oirlas cara a cara que página a ojo. Y, no, no te lo contaré todo, porque, igual que hay cosas que tú no querrías que le contara a él, hay cosas que él no querría que te contara a ti... y, llegados a este punto, hay cosas que yo no quiero contarte tampoco. Es una prueba de mi amor por los dos el mantener esos secretos, y confío en ti tanto como puedo, ¡así que no te enfades!
Vamos, querida Cawti, respóndeme al momento (recuerda que prefiero no comunicarme psíquicamente) y quedaremos a solas y te contaré bastante... espero... para tranquilizar tu mente. Ansío verte a tí y a los tuyos otra vez, hasta ese momento, recuerdos,
Con cariño, Kiera.


*****

CAPÍTULO 1

Vlad supo casi al instante que estaba disfrazada, porque así se lo dije. Cuando me llamó por mi nombre, dije:
-Demonios, Vlad, estoy disfrazada.
Me recorrió con la mirada de ese modo suyo... los ojos saltando de acá para allá al parecer al azar... luego dijo:
-Yo también.
Vestía de cuero marrón, en vez de el gris y negro de la Casa del Jhereg que había llevado cuando le vi por última vez; pero todavía era un oriental, todavía tenía mostacho, y todavía tenía un par de jhereg sobre los hombros. Asumí que estaba haciéndome saber que mi disfraz no era terriblemente efectivo. No presioné con el tema, pero dije:
-¿Quién es el chico?
-Mi sodomita -dijo, impasible. Se giró entonces hacia él y dijo-: Savn, te presento a Kiera la Ladrona.
El chico no respondió en absoluto.. no parecía ver ni oir... lo que era un poco espeluznante.
Dije:
-¿Estás bromeando, verdad?
Él sonrió tristemente y dijo:
-Sí, Kiera, estoy bromeando.
Loisoh, el jhereg macho, cambió de pata su peso y lo más probable es que se estuviera riendo de mí. Le ofrecí mi brazo; voló el metro que nos separaba y me permitió rascarle la barbilla de serpiente. La hembra, Rocza, nos observaba atentamente pero no hizo ningún movimiento; tal vez no me recordaba.
-¿Por qué el disfraz? -dijo él.
-¿Por qué crees?
-¿No quieres ser vista conmigo?
Me encogí de hombros.
Dijo:
-Bueno, en cualquier caso, nuestros disfraces encajan.
Se refería al hecho de que yo llevaba una blusa verde y pantalones blancos... en vez del negro y gris que él había vestido una vez. Mi pelo también era diferente... me lo había peinado hacia adelante para ocultar mi punto noble y así parecer más plebeya. Pero val vez él no lo había notado; para ser un asesino podía ser asombrosamente poco observador a veces. Aún así, llevas un disfraz, primero, por dentro, y tal vez esa parte explica el hecho de que mi disfraz no engañara a Vlad; siempre he confiado en él, incluso antes de tener razones para hacerlo.
-Ha pasado mucho tiempo, Vlad -dije, porque sabía que para él, que sólo podía esperar vivir sesenta o setenta años, habría parecido mucho tiempo.
-Sí, así es -coincidió-. Que raro que acabemos de tropezarnos el uno con el otro.
-No has cambiado.
-Hay menos de mí -dijo, levantando la mano izquierda y mostrándome que había perdido el último dedo.
-¿Qué pasó?
-Un peso muy pesado.
Hice una mueca de simpatía.
-¿Hay algún lugar en el que podamos hablar? -dije.
Miró alrededor. Estábamos en Northport, a bastante distancia de Adrilankha, pero era el mismo océano, y los puertos, aunque más viejos, se parecían bastante. Había un pequeño carguero de dos mástiles sin carga a alrededor de 50 kilómetros, y había un puesto de pescado cerca; entre ellos, al mismo borde del océano, había una vista despejada de cientos de personas, pero ninguna cerca de nosotros.
-¿Qué tiene este de malo?
-No confías en mí -dije, un poco herida.
Pude ver una respuesta cortante en la punta de su lengua y como se detenía allí. Vlad y yo teníamos una gran historia; nada en ella debería haberle dado ninguna razón para sospechar de mí.
-Lo último que oí -dijo-, fue que la Organización deseaba mucho matarme; tú todavía trabajas para la Organización. Perdona si soy un poco suspicaz.
-Oh, sí -coincidí-. Te quieren realmente mucho.
El agua lamía y gorgojeaba contra el muelle que llevaba en pie desde el final de Interregnum; podía sentir los hechizos que evitaban que se pudriera la madera. El aire resultaba pesado por el olor del océano; agua salada y pescado muerto; a mí tampoco me había gustado mucho nunca.
-¿Quién es el chico? -le pregunté, tanto para darle tiempo a pensar como porque quería saberlo. Savn, como Vlad le había llamado, parecía ser un joven Teckla guapo, probablemente de no más de noventa años de edad. Todavía tenía esa apariencia de fuerza y energía que empieza a desaparecer durante el segundo siglo, y su pelo era del mismo marrón polvoriento que sus ojos. Me molestó que pudiera concevirle como sodomita. Todavía no había respondido a mí ni a ninguna otra cosa.
-Una deuda de honor -dijo Vlad, en el tono que usa cuando está intentando ser irónico. Comprendí que le había echado de menos. Esperé a que continuara. Dijo-: Se podría decir que Savn resultó dañado al salvarme la vida.
-¿Dañado?
-Oh, lo normal... usó un arma Morganti para matar a un mago no-muerto.
-¿Cuándo fue eso?
-El año pasado. ¿Importa?
-Supongo que no.
-Me alegró de que te llegara mi mensaje, y me alegro de que vinieras.
-Todavía eres psíquicamente invisibles, sabes.
-Lo sé. Piedra Fenix.
-Sí.
-¿Cómo está Aibynn?
Aibyn era la última persona por la que Vlad quería preguntar; él lo sabía y yo lo sabía.
-Bien por lo que yo sé. No le he visto mucho.
Asintió con la cabeza. Observamos la bahía un rato, pero no duró mucho. Me volví hacia Vlad y dije:
-¿Y bien? Aquí estoy. ¿Qué pasa?
Sonrió.
-Tal vez he encontrado una forma de conseguir que la Organización perdone y olvide.
Me reí.
-Mi querido Vlad, si te las arreglaras para mangar el Tesoro Dragon y lo depositaras a los pies del Consejo no te perdonarían.
Su sonrisa desapareció.
-Sí, no lo olvido.
-¿Entonces?
Se encogió de hombros. Aún no estaba listo para hablar. Estaba bien, puedo ser una mujer muy paciente.
-Sabes -dijo-, no hay muchos orientales que vayan por ahí con un par de jhereg sobre los hombros; ¿estás bastante seguro de que no eres demasiado obvio?
-Sí. Ningún profesional intentaría nada en un lugar como este, y cualquier aficionado que lo desee puede intentarlo. Y para cuando se extienda la noticia de que alguien que sabe lo que hace está preparando algo, me habré ido.
-Pero sabrán donde estás.
-No tengo planeado quedarme aquí más que un par de días.
Asentí con la cabeza.
Dijo con algo de duda:
-¿Alguna noticia de casa?
-Ninguna que pueda contarte.
-¿Perdón?
-Me preguntabas por Cawti.
-Bueno...
-He prometido no decir nada excepto que está bien.
-Oh. -Vi como trabajaba su mente, peor no dijo nada más. Quería con todas mis ganas contarle lo que estaba pasando, pero una promesa es una promesa, incluso para una ladrona. Especialmente para una ladrona.
Dije:
-¿Cómo te va la cosa?
-Ha sido duro desde que tengo al chico, pero me las arreglo.
-¿Cómo?
-Principalmente quedándome lejos de las ciudades, y ya sabes que los bosques están llenos de bandidos de un tipo u otro.
-¿Te has convertido en uno?
-No, les robo.
Me reí.
-Te pega.
-Es un modo de vida.
-Eso también te pega.
Cambió el peso de un pie a otro como si le causara dolor; me hizo pensar en lo mucho que debía haber caminado en los últimos tres años o más. Dije:
-¿Quieres sentarte?
-No te pierdes mucho -dijo-. No, estoy bien. ¿Alguna vez has oído hablar de un hombre llamado Fyres?
-Sí. Murió hace un par de semanas.
-Aparte de eso, ¿qué sabes de él?
-Tenía mucho dinero.
-Sí. ¿Qué más?
-¿Era, qué, un barón? ¿De la casa del, uh, Chreotha?
-Orca.
-Muy bien. Entonces eso resumo lo que sé de él.
Vlad no respondió, lo que significaba que se suponía que debía preguntarle algo. Pensé en un montón de cosas que me gustaría saber, luego resolví:
-¿Cómo murió?
-No han encontrado ninguna evidencia de asesinato.
-Eso no... Espera. ¿Tú?
Sacudió la cabeza.
-Yo ya no hago esas cosas.
-Muy bien -dije. Vlad siempre había tenido la habilidad de hacer que le crea, incluso sabiendo lo mentiroso que es-. ¿Entonces qué crees que ocurrió?
Sus ojos estaban en constante movimiento, y los jhereg tampoco dejaban de mirar alrededor.
-No sé -dijo-, y tengo que averiguarlo.
-¿Por qué?
Sólo por un instante pareció avergonzado, y "¡Oh, no!" se me pasó por la cabeza, pero lo dejé pasar... Vlad podía avergonzarse por las cosas más raras.
-No importa -dijo-. Déjame decirte lo que me gustaría que hicieras.
-Te escucho.

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Desconectado crislibros

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Re:Vlad Taltos 7 - ORCA- Stephen Brust, prólogo y capítulo 1
« Respuesta #1 en: Febrero 22, 2015, 08:02:15 pm »
La otra mitad del capítulo mañana. Hay que preparar la cena y no me da tiempo a releerla.

Desconectado lord aron de antares

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Re:Vlad Taltos 7 - ORCA- Stephen Brust, prólogo y capítulo 1
« Respuesta #2 en: Octubre 18, 2015, 12:58:01 am »
Muchas gracias criss esperaba desde hace buen tiempo el libro :D

Desconectado luzmari

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Re:Vlad Taltos 7 - ORCA- Stephen Brust, prólogo y capítulo 1
« Respuesta #3 en: Octubre 18, 2015, 11:15:53 am »
Muchas gracias

Desconectado eljosemi

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Re:Vlad Taltos 7 - ORCA- Stephen Brust, prólogo y capítulo 1
« Respuesta #4 en: Octubre 19, 2015, 08:44:06 pm »
Gracias Cris :)

Desconectado Aquivoy67

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Re:Vlad Taltos 7 - ORCA- Stephen Brust, prólogo y capítulo 1
« Respuesta #5 en: Enero 22, 2018, 08:39:44 pm »
Por curiosidad, ¿se siguió traduciendo este libro?

Desconectado crislibros

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Re:Vlad Taltos 7 - ORCA- Stephen Brust, prólogo y capítulo 1
« Respuesta #6 en: Febrero 01, 2018, 11:33:41 am »
Estoy en ello.
Iba a la par de Codex Alera, pero como de repente salió a la palestra la cantidad de gente que estaba esperando a que se continuara el otro, lo aparqué un poquito.

Tengo que admitir que este último de Vlad es algo tostón. Da la sensación de que pasa algo todo el rato pero no llega a pasar. Creo que es un libro de transición a otros más emocionantes y rompedores con respeto a lo anterior, pero se echa en falta a otros personajes y sí, Vlad está en el culo del mundo, solo, y cuesta acostumbrarse a ello.
Pero no me quedo sin saber como acaba su historia, eso os lo aseguro, jeje.

Desconectado tronmedieval

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Re:Vlad Taltos 7 - ORCA- Stephen Brust, prólogo y capítulo 1
« Respuesta #7 en: Febrero 01, 2018, 09:51:40 pm »

Estupendo.  06a 06a

Desconectado crislibros

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Re:Vlad Taltos 7 - ORCA- Stephen Brust, prólogo y capítulo 1
« Respuesta #8 en: Febrero 20, 2018, 08:11:19 am »
tronmedieval, al fin mataron a alguien y la trama empieza a moverse un poco... 38a

Desconectado tronmedieval

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Re:Vlad Taltos 7 - ORCA- Stephen Brust, prólogo y capítulo 1
« Respuesta #9 en: Febrero 21, 2018, 04:03:03 pm »

Menos mal. jajajjajajaja